Le pasa frecuentemente a las reinas de belleza y a los actores, ¿por qué no podría pasarle también a presidentes y políticos? Enrique Peña Nieto no supo decir cuáles son las lecturas que más lo han marcado a lo largo de su vida durante una conferencia de prensa en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y aún está siendo juzgado por ello.

¿Vacío de memoria o falta de lectura?

Si bien otros líderes internacionales son famosos por el hábito de recomendar lecturas, como por ejemplo el ex presidente Barack Obama con “Grant” de Ron Chernow, “Exit West” de Moshin Hamid y “Anything is Possible” de Elizabeth Strout, Peña Nieto se volvió célebre por no haber podido responder a la pregunta de “tres Libros que lo han marcado”.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Gobierno

Dando varios giros de palabras, el presidente mexicano dijo que no lograba recordar los títulos, que había pasado tanto tiempo y eran tantos que no sabría decir tres títulos de libros que fueran importantes para él.

Logró salir del paso, relativamente, nombrando la Biblia, “que no he leído toda pero sí varias partes interesantes”, dijo Peña Nieto [VIDEO], explicando que el libro sagrado fue decisivo en su formación durante la etapa de la adolescencia. Prosiguió diciendo que eran aficionado a la novela política y a la novela histórica, sin nombrar ningún texto específico. ¿Vacío de memoria o evidencia de que el hábito de la lectura no es uno de los fuertes del presidente?

Un lapsus literario

El que sí fue un tropezón de la memoria es el episodio que vivió Peña Nieto [VIDEO] en el mes de diciembre del 2011. El presidente, que en aquel entonces era pre-candidato a la presidencia de México por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) participó como invitado en una conferencia de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (sería oportuno que lo staff lo asista y prepare cada vez que participa a este evento de relevancia mundial, quizás con alguna lectura fresca).

En aquella oportunidad dijo que el autor del libro “La silla del águila”, publicada en el año 2003, era del escritor mexicano Enrique Krauze, cuando en realidad era del novelista mexicano Carlos Fuentes, representante del boom literario latinoamericano de los años ’60 y Premio Cervantes de Literatura.

Concentrarse (sólo) en la lectura

“A ver lo que pasó fue que confundí ‘La Presidencia Imperial’ Enrique Krauze con “La Silla del Águila’ de Carlos Fuentes. Dos libros que leí y disfruté. Les recomiendo leer ambos”, escribió en Twitter Peña Nieto poco después de lo ocurrido.

Peña Nieto insistió recientemente que no es que no lea. “Esa percepción de los ciudadanos se debe a las falsas noticias que dan los medios”, ha dicho. Según él, lo que pasa es que cuando lee algún libro, no recuerda del todo el título, se concentra en la lectura y nada más. Un consejo para el presidente podría ser el de escribir los títulos de los textos en una libreta. Para que no se diga que no lee.

Las recomendaciones para el 2018

¿Qué se le puede recomendar a Peña Nieto en tema literario para este electoral 2018? Pues libros de no ficción.

En su página Facebook, el escritor Emiliano Monge posteó el artículo con la selección de los libros del año hecha por escritores, editores y periodistas para el grupo Reforma: “Había mucha neblina o humo o no sé qué” de Cristina Rivera Garza; “Teoría novelada de mí mismo” de Sergio González Rodríguez; “Escribir con caca” de Luis Felipe Fabre; “Los niños perdidos (Un ensayo en cuarenta preguntas)” de Valeria Luiselli; “Amigas: Los años noventa fueron mejores” de Sergio González Rodríguez; “Contra Trump. Panfleto urgente” de Jorge Volpi y “Los escritores vagabundos. Ensayos sobre la literatura nómada” de Philippe Ollé-Laprune. Presidente, ¡a leer se ha dicho!