Increíble pero cierto. La frenética realidad que se vive, la acelerada rutina y el dinamismo de un mundo cada vez más conectado nos está envolviendo.

Frenético año

En este sentido, el año que cursa, a diferencia del que se fue, lleno de tragedia, parece estar marcado por acontecimientos importantes: juegos olímpicos invernales, mundial de fútbol y las elecciones presidenciales. Elecciones que por la salud del país, esperamos sea prioridad para el Mexicano.

Mero populismo

Tenemos entonces candidaturas que arrancaron hace 18 años en la persona de Andres Manuel Lopez Obrador, campañas demenciales como la de José Antonio Meade o campañas desesperadas y grises como la de Ricardo Anaya en contubernio con el Partido de la Revolución Democrática.

Día con día tenemos noticias de la guerra sucia entre los partidos a los que cada uno de estos representa. Sin propuestas reales y reduciendo a lo patético la contienda politica de este año: MORENA con estrellas populacheras de la talla del mismísimo Cuauhtémoc Blanco, Sergio Mayer y Maria Roja; el PAN y sus tocadas rockeras de la mano y buenas aceptación de Juan Zepeda y el PRD en el estado de México. Pero, cuando creíamos que el Partido Revolucionario Institucional se salvaba por lo menos en este renglón, han trascendido el dia de hoy fotografías del actual pre candidato con celebridades mexicanas como Alejandro Fernandez y Julio Cesar Chavez.

Todos al mismo nivel

Hasta el momento, la campaña del PRI estaba sustentada en la redención de un partido que saqueo el país durante 72 años, que se fue y cuando volvió, demostró que eso sera regla por siempre.

Además de la redención la imagen de aceptación por ser una personas altamente capacitada en la figura de José Antonio Meade, y su padecimiento dermatológico. Sin embargo, con un pueblo reaccionario, no quedo de otra que entrarle al circo.

Por supuesto las críticas no se hicieron esperar y la gente se volcó en insultos y vituperios hacia el campeón mexicano en la década de los noventas. Y, aunque entendemos el malestar de la opinión de pública al recriminar se manipule así la mente frágil de la paisanada, también es correcta la respuesta del siempre iracundo moqueteador profesional: “Haber (sic) estamos en un país libre y soberano así que yo apoyo a quien yo quiera y ustedes a quien quieran así que no estén chingando”.

Lo importante como siempre no es lo que aparezca en la pantalla. Se presume que el día sábado saldrá en televisión nacional en horario estelar un puerco en patíneta con una banderola del partido de su preferencia, lo importante es, ¿usted nos reiremos de eso? Más importante, ¿Nos atreveremos a cambiar de canal?