Es mediodía. Un hombre camina solitario en el bosque y trae consigo una caja. Al sostenerla percibe que estaba vacía, la abre mas no encuentra algo en su interior. Aún así la lleva de vuelta a su comunidad para entregarla al sabio quien lo encomendó. Llegada la noche el viejo la abre y muestra al hombre el contenido: luz brillante. No la vio porque abrió la caja de día. Tampoco pesaba. Sólo existía.

Invisibilidad y Telepatía

El caricaturista Trino, en sus Crónicas Marcianas avisa: un hombre se concentra, cierra los ojos y se traslada en cuatro viñetas desde la risita tímida hasta la carcajada.

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Vuelve a concentrarse y al comenzar a reír de nuevo es interrumpido por dos seres verdes quienes, con un aparato metálico en la mano y sostenido sobre el hombre, le dicen que no puede estar viendo Televisión por cable extraterrestre vía telepática pirata, por lo que lo tienen que desconectar.

Ante el retiro de los seres, el hombre enciende de mala gana el televisor cerrando con la frase: “¡Ahora voy a tener que ver cable pirata terrícola!

La primera historia, salida de la comunidad maya de Sisbichén en el Municipio de Chemax, Yucatán, refiere a lo intangible pero existente. La luz como los sentimientos existen pero dependen de la hora del día para ser vistos. Si se viviese en claridad eterna aún así existiría, por lo que sería necesario el desarrollar los sentidos de una manera distinta a la conocida. El relato es transmitido de boca en boca, sin cambio de personajes o de premisa. La luz es la luz. El hombre en el bosque y la caja abierta a mitad de la noche. El propiedad sobre la luz es imposible; es de todos, de la naturaleza misma del sol.

La segunda trata de lo mismo invisible pero regulado.

Nada es casualidad. La jurisdicción interplanetaria alcanza a la Tierra. Fuera de la anécdota está un entramado de temas que suceden cual luz maya dentro de las nueve viñetas de Trino. Enumero: Contenidos multimedia “telepáticos” creados por un autor extraterrestre, bajo un registro extraterrestre y comprado por una compañía extraterrestre la cual difunde en un canal extraterrestre. Una señal desviada hacia un usuario no abonado a la televisora [VIDEO] quien, bajo conocimiento técnico ha podido desviar y codificar la señal, dándole así un uso ilegal.

Al ser detectado el usuario, fuera de la base de datos, es desconectado previo reclamo pero sin más argumento que el ético, dejando de lado la aplicación de un castigo ante el quebranto de la ley, quizá por ser inexistente. Indignado, el hombre se mueve de una ilegalidad a otra al conectarse sin pagar a otro servicio de televisión, ahora por cable, dejando ver que existe la posibilidad de cambiar de jurisdicción, la cual tal vez sí tenga una ley establecida, dejando el final abierto al supuesto.

Para tener un conocimiento holístico hay que saber que, como la Dra. Clara Luz Álvarez González de Castilla refiere, “las telecomunicaciones tienen impacto sobre la vida de las personas, así como repercuten en la sociedad, la Política, la economía, la cultura y el medio ambiente. Por lo que es importante tratar la reciprocidad que da una regulación adecuada, la cual “genera el ambiente propicio para que las telecomunicaciones sean un instrumento para un ejercicio más pleno de los derechos humanos, que contribuyan a la igualdad de oportunidades y a una sociedad democrática.”

Utilizando el clasificador siguiente se puede apreciar el límite fronterizo de manera más clara puesto que teniendo como causa a la Telemática, se pueden ver los efectos legislativos actuales, comenzando por el de la creación de la Ley Federal de Telecomunicaciones, basada en la normativa técnica y que deriva en reformas constitucionales. Teniendo este eje marcado en donde se conjugan aspectos técnicos internacionales sobre la utilización de redes de comunicación, el cuadro normativo aterriza en aspectos prácticos y específicos que tienen que ver con la creación de contenidos y difusión de los mismos sobre plataformas tecnológicas que a su vez tienen interacción económica e intercambios comerciales, transferencia de activos y comunicación de datos; todo bajo el uso y resguardo de datos personales, para finalmente desembocar en el INAI, Instituto Nacional (antes federal) de Acceso a la Información, el cual transparenta a la sociedad lo acontecido en la sucesión anterior.

La lógica identifica el campo de acción de cada ley u organismo y justifica su existencia puesto que no se pueden tratar temas particulares desde la generalidad sino que es necesario el identificar los casos en que la telemática es aplicada. La necesidad parte de no tratar por igual la regulación del espectro radioeléctrico (caso de la Ley Federal de Telecomunicaciones), como el uso de una base de datos de índole bancaria (aplicada por la Ley de Protección de Datos Personales…), sabiendo que ambos convergen en el uso de un espacio físico pero con distintas funciones: uno como autopista, el otro como vehículo.

Es por esto que en el caso de la ya citada Dra. Álvarez, basa su investigación sobre las “telecomunicaciones, radiodifusión, Internet, derechos de las audiencias y contenidos audiovisuales, desde una perspectiva principalmente jurídica y con apoyo en otras disciplinas tales como la economía, la ingeniería y las políticas públicas.”, de acuerdo con su propio perfil, dando así un panorama de interacción marcado por la frontera de temas derivados de la telemática.

Reformas y Radios

Hasta aquí llega la abstracción pero ¿es posible definir las fronteras en casos específicos? ¿Las leyes son las suficientes para abarcar el espectro radioeléctrico? ¿Los supuestos jurídicos son infinitos por causa de la rápida evolución tecnológica? Tomando en cuenta que se ha clarificado el mapa fronterizo, se puede hacer un primer acercamiento a la resolución de los planteamientos.

Al suceder en 2013 la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, mucho se podía subrayar al tomar en cuenta el cambio sustancial respecto al ejercicio del derecho de acceso a la información, como el acontecido en el artículo 6º (DOF 05-06-3013), mismo que reza que: “toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión”. Pero más que una buena voluntad libertaria se trata sólo de la primera parte que no atisba ciertos límites físicos para la consecución de lo anterior.

El artículo 6º continúa: “El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Para tales efectos, el Estado establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de dichos servicios”. De esto, la primera pregunta surge: ¿Toda persona queda limitada a posibilidades presupuestarias o a los códigos de ética de las empresas de comunicación?

Desde la generalidad y a primera vista la libertad de expresión es fomentada tras los cambios. El problema a discutir no radica en que exista un guion en un programa de televisión el cual marque una afrenta reaccionaria o un comentario exento de censura. El problema es que para hacer ese guion, dar esa opinión y llegar masivamente al público es necesario utilizar un espacio físico invisible del territorio nacional. Cuento aparte el hacer streaming casero o el producir un podcast los cuales al mismo tiempo deben de cumplir con requisitos de no infracción de derechos de autor, por ejemplo.

La libertad de expresión se atiene a leyes que, fuera de polarizar el tema en un debate filosófico, son necesarias para regular no nada más mentes que diverjan sino también el espacio-tiempo en que son expuestas. Producto de lo anterior podemos imaginar un problema a resolver. ¿Qué sucedería si es que en una región, se pretende instalar una radio comunitaria sin permiso? ¿A qué leyes se debe avocar su establecimiento? Aquí la respuesta. Citando la nota de Animal Político del 12 de agosto de 2014 referente a la detención de operadores de radio comunitaria en México.

<Alma Delia Olivares fue detenida el viernes 28 de febrero y trasladada mil cincuenta kilómetros hasta el penal femenil de mediana seguridad de Tepic, Nayarit, el mismo donde cumple condena la narcotraficante Sandra Ávila Beltrán, más conocida como La Reina del Pacífico. Olivares era locutora de la radio La Cabina, en el municipio de Omealca, Veracruz, que operaba sin permiso.

La emisora fue cerrada como consecuencia de un procedimiento administrativo contemplado en Ley Federal de Radio y Televisión y Alma Delia fue consignada inicialmente por el delito de “contaminación auditiva”,inexistente en la legislación mexicana, que posteriormente se reclasificó como“uso indebido de un bien de la nación”.

No sabían cuáles eran los requisitos legales para obtener un permiso,así que escribieron una carta al entonces presidente de la República, Felipe Calderón, explicándoles su caso y pidiendo que les explicaran cómo podían hacer. No hubo respuesta, pero al año de emisión sí llegó un operativo federal para decomisarla. Su delito, el “uso indebido de un bien de la nación”…

Con la Reforma de Telecomunicaciones se logró que la Constitución reconozca las radios comunitarias, antes en un vacío legal. Aunque para AMARC esto fue un “logro histórico” en el país, la reforma se quedó en términos enunciativos. La ley secundaria que entrará en vigor este miércoles 13 de agosto, popularizada como Ley Telecom, no reconoce sus especificidades y las somete prácticamente a los mismos criterios que una radio comercial, además que no retira las sanciones penales…>[1]

Existen leyes y reglamentos que regulan de manera indirecta todas las actividades en materia de telecomunicaciones y radiodifusión, como la Ley Federal de Competencia Económica, donde se indica el proceder de los prestadores de servicios así como de las autoridades.

Si bien es cierto que El 8 de junio de 1995, entró en vigor la Ley Federal de Telecomunicaciones, un día después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación (México), no es sino con el paso de los años en que la especificidad y especialización de acuerdo a nuevos supuestos jurídicos ha obligado no pocas veces a preguntar por cómo ha evolucionado y en qué ha derivado. Se trata sin duda de un entramado legislativo que se asomó con el nacimiento de la Telemática desde la fusión de dos campos: Telecomunicaciones e Informática (El primero mayor que el otro, pero ambos apenas decanos y de tal trascendencia en la historia de la humanidad que han causado un cambio abierto en la forma de socializar, ayudando a una nueva manera de entender conceptos como espacio y tiempo; velocidad y distancia).