Desde hace varios meses, la cuenta atrás para las futuras elecciones ha comenzado a correr en contra del presidente de México. Enrique Peña Nieto, un presidente querido por algunos y odiados por otros. Esos otros son quienes tratan de sacar a la luz la gran parte de casos de abuso político y de corrupción que han salpicado al país durante su mandato y que ha provocado el malestar de una gran masa social. Pues bien, la cuenta atrás ha comenzado, como digo, y con ella una última gira del presidente por Europa que ha hecho que Peña Nieto se haya reunido con los principales dirigentes de las naciones más relevantes del viejo continente. En buena parte de ellas, el trabajo realizado por Peña Nieto ha sido reconocido y los avances alcanzados durante esas reuniones han propiciado sensaciones muy positivas para su Ejecutivo.

Sin embargo, otras, como la reciente en España, han conseguido dividir una vez más a los mexicanos antes las acciones del presidente.

Peña Nieto, con sus socios españoles

La gira europea comenzó en Alemania, unos de los lugares más relevantes de Europa en cuanto a negocios se refiere, donde se reunió con varios políticos del país, para después asistir a la Feria Industrial de Hannover, donde trató de crear fuerte vínculos con empresarios alemanes para atraer la industria a México. Sin embargo, la visita de Peña Nieto a Alemania no duró demasiado y pronto partió hacia España. Allí, el presidente de México se reunió el pasado miércoles con el presidente Mariano Rajoy. La reunión fue concertada para conversar sobre las relaciones de ambos países y para tratar de mejorar algunas de ellas de cara a los próximos comicios en los que llegará un presidente nuevo y todo deberá “empezar de cero”.

Unos de los principales temores del actual presidente es que las buenas relaciones entre Mariano Rajoy y el Ejecutivo mexicano se pierdan después de que él se marche de la presidencia en el próximo verano después del cambio de mandato. Después de su visita a Rajoy, Peña Nieto pudo ser recibido por los Reyes de España, Felipe Vi y Doña Leticia, con quienes compartió una comida para tratar, una vez más, los temas más relevantes de las relaciones entre las naciones de México y España. Esa misma tarde, el presidente visitó la Casa de México en España, un lugar simbólico que refleja las buenas relaciones existentes entre ambos.

La polémica sobre la visita oficial de Enrique Peña Nieto

A pesar de que las relaciones entre México [VIDEO] y España podrían ser catalogadas de “excelentes”, la visita del presidente a España no estuvo exenta de polémica, sobre todo en las redes sociales donde fue muy criticada esta acción del Gobierno hacia los ciudadanos que viven en el extranjero. Y es que una buena parte de los mexicanos se posicionaron en contra de ella, mientras que los demás lo hacían de forma contraria.

Por un lado, están quienes deciden ser duros con las labores del país y, por otro, quienes creen que criticar las acciones del país desde fuera del mismo no es lo más adecuado para el prestigio de este. Han sido las redes sociales el principal medio de salida de quienes no se encontraban a favor de que se produjera esta visita oficial [VIDEO]y muchos señalan, especialmente, el acalorado tono utilizado por la mayoría para referirse a las labores oficial del Estado mexicano. En la mayoría de los casos, estas protestas se basan en el pretexto de que de México viajan a España millones de mexicanos para ejercer en el país de destino una serie de trabajos que algunos tildan de humillantes o poco correspondidos con la tarea que realizan. Es decir, consideran una especie de racismo hacia los mexicanos.