La pura verdad

No es nuevo el hecho de que nos demos cuenta que de las promesas de campaña a la realidad, existe un abismo, un vacío que se queda mudo cuando se recibe el poder.

Todos los candidatos y digo todos en general ya sea que estén luchando por un puesto de diputados, senadores, presidentes municipales, gobernadores, jefe de gobierno o presidente de la república, tienen muchas características en común; hablan, prometen y engañan.

Casi todos hablan muy bien, otros no tanto y no sabemos ni porqué están ahí, algunos de ellos exageran en su estudio de imagen mal aconsejados porque lucen acartonados y falsos.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Gobierno

Otros –los menos- se preparan para lo que van a decir y los más se avientan como “El Borras” a hablar sin tener un guión o una idea clara, simplemente van en caliente a sus actos de campaña, al fin y al cabo todos son acarreados.

Hablan, hablan y hablan, prometen y prometen, pero ninguno presenta un plan concreto de sus ideas o planes.

Ofrecen colocar más policías, cámaras de alta tecnología, trabajar con inteligencia, recuperar la gobernabilidad o amarnos todos y llevarnos bien, pero ninguno, léase NINGUNO, habla con la verdad ni mucho menos con conocimiento de causa.

Lo peor de toda esta farsa es que uno de ellos llegará a ocupar el cargo político por el que ahora está luchando y haciendo campaña [VIDEO].

Mujer u hombre, no importa el genero llegará a una silla con su correspondiente escritorio en donde la pila de documentos, archivos viejos y oxidados sin respuesta y grupos de poder, le darán la bienvenida a su muy particular estilo y le entregarán las instrucciones para dejar las cosas tal y como están, ya que los intereses personales o de grupo que se han arremolinado a su alrededor, no permiten que nada se mueva.

La amenaza llega en forma de soborno para callar, guardar silencio y hacerse de la vista gorda.

Otros tendrán que llegar a su curul a esperar las instrucciones de sus coordinadores, quién a su vez espera la orden de su partido de acuerdo a las negociaciones que se vayan dando en las altas esferas políticas.

Es decir, nuestros legisladores votan las leyes sin tener una pizca de voz ni voto personal, independiente, libre de compromisos aún y cuando ellos mismos se percatan que lo que están votando, va en contra de la sociedad mexicana y del país.

Nuestros candidatos solo buscan el poder por el poder mismo.

El cambio

¿Realmente cambiará el país si alguno de ellos llega a la silla presidencial?, desafortunadamente podemos asegurar que nada mejorará pero en cambio sí puede empeorar.

En la historia hemos visto actos de valor que han hecho que el país crezca y se desarrolle, sin embargo también hemos sido testigos de que malas decisiones enclavadas en un poder presidencial que ejerce un solo hombre, a llevado a México a crisis sexenales que han sumido en la pobreza a 54 millones de mexicanos.

Después del primer debate presidencial, todos se dicen ganadores, uno de ellos ya hasta tenía su página en Google de ganador, otro presume que se fortaleció su liderazgo aún y cuando se notó su falta de preparación y de ideas, otra se notó tan nerviosa que hace dudar de su liderazgo, otro lució agresivo y sin propuestas pensando que con golpes y amenazas se van a solucionar las cosas y el último desaprovechó la oportunidad de mejorar la mala imagen que tiene y que ha sido creada a través de los años por la marca que lo patrocina.

Y sin embargo se mueven

Las campañas sigue su curso y no cambiarán de rumbo ni los números de las estadísticas. Habrá que esperar al 1 de julio para ver quién fue el mejor mentiroso [VIDEO], el más carismático, el que mejor engañó y logró obtener la confianza de la sociedad, de ese pueblo que vive esperanzado por una vida mejor, digna y próspera en un país que ama y que se llama México.