A solo cincuenta y cuatro días de las elecciones, los candidatos a la presidencia buscan a toda costa subir en las encuestas con la ya famosa estrategia de atacar a sus adversarios. En las ultimas horas las encuestas muestran con gran preferencia a Andres Manuel López Obrador (AMLO) con un 47.3% [VIDEO], seguido por Ricardo Anaya con 29.8% y al siempre tercer lugar José Antonio Meade con un 17.3%; sabiéndose que no han podido alcanzar al puntero se manejó una estrategia de ataque, la cual ya sabíamos que iba a ocurrir, pero todo empezó durante el debate que se celebró el 22 de abril, la audiencia con gran expectativa de los que los contendientes a la presidencia propusieran.

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Hartazgo de spost

Lo único que logramos ver es que empezó "la guerra sucia", como muchos suelen decir pero, en realidad como lo mencioné antes, es una estrategia de campaña que busca desprestigiar a los adversarios y así posicionarse en la preferencia de los votantes, aunque creo que estas elecciones serán muy diferentes a otras.

Pero regresando al tema principal, los televidentes, radioescuchas, lectores y el público en general llega a un momento de hartazgo por la saturación en los medios de spots políticos aunado a que estos no tienen contenido que le interese, ya que solo se trata de ataques entre los mismos políticos.

Los ciudadanos ahora se encuentran más informados de la situación de cada uno de los candidatos gracias a las nuevas tecnologías y a la apertura de información por los nuevos canales de comunicación, por lo cual lo que los votantes esperan escuchar en la publicidad política son propuestas a los conflictos que aquejan en México.

La principal problemática que aqueja al país es la corrupción de las instituciones públicas; solo por comentar, en las elecciones del 2012 se manejó que hubo un fraude electoral con la compra de votos, la manipulación de las encuestas, el desvío de recursos públicos a favor de Peña Nieto.

El escritor mexicano Luis Villoro resumió en Twitter el escándalo de los pasados comicios: “Los delitos electorales de 2012 no están en el conteo sino en la compra de votos. Es lo que debe investigar el IFE”.

En ese entonces todos se dieron cuenta de los delitos electorales, menos el extinto IFE. Aquí el parteaguas en las elecciones a celebrarse es que los votantes están mejor informados a cerca de la situación de cada uno de los candidatos, las encuestas no están tan cerradas como aquel 2012 y los comerciales políticos de ataque al contrincante es una estrategia que actualmente no está funcionando, los jefes de campaña y asesores de los candidatos deben de buscar una mejor estrategia para atraer votantes, aunque ya es una fecha muy precipitada de hacer cambios radicales. A los votantes solo nos queda escuchar las propuestas en los siguientes dos debates. [VIDEO]