El segundo debate presidencial tuvo cuatro temas ejes: derechos de los migrantes, comercio, inversión y seguridad fronteriza.

Por primera vez en 24 años, el INE decidió que habría ciudadanos presentes, y plantearon sus inquietudes a los candidatos.

Fue moderado por León Krauze y Yuridia Sierra, quien no pudo disimular su postura ante ciertos temas como la violencia contra las mujeres.

En este segundo debate pudimos escuchar propuestas de todos los candidatos pero también escuchamos una serie de ataques y desacreditaciones que rayaron en lo absurdo [VIDEO].

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Aquí compartimos un breve análisis de lo bueno y lo malo que dijeron los candidatos [VIDEO].

José Antonio Meade

Con respecto al tema de migración y la trata de personas, Meade propuso pensar en equipo e incluir a las Iglesias como parte de la solución a este mal: "nos pueden ayudar mucho a enfrentar esta crisis".

Si esto se llevara a cabo, se le daría más proyección a aquellas batallas que han peleado personas pertenecientes a diferentes religiones, como el Padre Solalinde, miembro de la Iglesia Católica y quien se ha caracterizado por su lucha en favor de los derechos de los migrantes en México, o en Estados Unidos que existe la Coalición de Pastores Latinos de Los Ángeles (COPALA), donde hay pastores presbiterianos, pentecostales y bautistas, entre otros, que dejan de lado sus diferencias para unir esfuerzos y apoyar a los migrantes.

El desacierto del candidato Meade radica en muchas vertientes pero en este segundo debate sobresalió una: la doble moral de su discurso.

Por una parte quiere trabajar en favor de los derechos de migrantes pero también declaró que fue una buena idea la decisión del presidente Enrique Peña Nieto el haber invitado al presidente Trump a Los Pinos.

Claramente demostró su verdadera postura ante el tema migratorio.

Andrés Manuel López Obrador

Un acierto del candidato López Obrador fue su postura a favor de Trump con respecto al aumento en el salario mínimo: "Los jornaleros en Estados Unidos no ganan dos veces lo que los jornaleros en México; llegan a ganar diez veces más. Esto es totalmente injusto. Si no hay igualdad en los salarios, no podemos hablar de un acuerdo comercial.

Y tiene toda la razón.

Lo realmente grave y que nunca debería escucharse en un diálogo entre políticos, y menos entre candidatos presidenciales, fue referirse a Ricardo Anaya como 'Ricky Riquín Canayín'.

Nosotros como ciudadanos debemos exigir a nuestros funcionarios que actúen diplomáticamente. Una de las labores más importantes que desempeña un Presidente es integrar teniendo en cuenta siempre las diferencias, y no desunir a la sociedad para tratar de homogeneizar ideologías.

Ricardo Anaya

Con respecto al incremento de los crímenes, el candidato Ricardo Anaya aseguró que México debe exigir reciprocidad a Estados Unidos: "Ellos deben crear un efectivo control de armas y nosotros crear un mecanismo eficaz con respecto al control del tráfico de drogas.

¿Qué hacen ellos para evitar que lleguen 200, 000 armas?"

Acerca del control de drogas por parte de México, precisó que la clave está en la prevención y no en la legalización.

Sin embargo, el error de Anaya radicó en las descalificaciones que hizo en contra del candidato Obrador: "¡Serénate! No te enojes, como dices tú".

¿Acaso no dicen que el box es un deporte perfecto para canalizar la ira?

Todo mal con Ricky Riquín Canayín.

De nuevo insistimos: ¡diplomacia, por favor!

Jaime Rodríguez Calderón

El candidato independiente Jaime Rodríguez hizo hincapié en que se debe potenciar al campo mexicano si queremos mejorar la inversión extranjera.

Una gran idea.

Propuso usar como amenaza la expropiación de Banamex como parte de la renegociación del TLC. Yuridia Sierra le pidió que aclarara si en verdad estaría dispuesto a llevar a cabo esta expropiación, a lo que él respondió: "¡Claro! Si los gringos siguen con esa dureza".

Lo peor es que volvió a reiterar el 'mochar la mano' a quien cometa delitos.

Todo un humanista.

Una breve conclusión

Preocupa que ninguno de los candidatos presentó soluciones viables a los problemas que les plantearon. Esperemos que en el próximo debate podamos escuchar más que propuestas, soluciones.