Como era previsto, de acuerdo a las encuestas, el candidato del partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, ganó las elecciones presidenciales en México. Con 53 por ciento de los votos, según las últimas proyecciones, AMLO llevó al poder un partido de izquierda, que no es el Partido Revolucionario Institucional o el Partido Acción Nacionalista.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a su homólogo López Obrador. Declaró que está listo para trabajar y colaborar con él.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Gobierno

En un tweet dedicado a las elecciones mexicanas escribió: “Tenemos mucho por hacer para el bienestar de Estados Unidos y de México”. El nuevo presidente mexicano confirmó que está preparado para llevar adelante una política de amistad y colaboración con sus vecinos.

Un presidente sin residencia fija

López Obrador, por su parte, ha debajo bien en claro cuáles son sus prioridades. Ha dicho que su jornada de trabajo comenzará a las 6 de la mañana, que prefiere no ir a vivir al palacio de Los Pinos (que quiere convertirlo en un centro cultural al que podrá acceder todos los mexicanos, Los Pinos para todos) y que venderá el avión presidencial porque no le hace falta. Asimismo, aseguró que no piensa tener una residencia fija porque se moverá por todo el territorio nacional, para tener acceso directo a lo que necesita y quiere la gente.

Ya desde la campaña electoral, que comenzó en el mes de septiembre del 2017 y fue una de las más sangrientas de la historia mexicana, AMLO enumeró las que serán sus primeras acciones en la presidencia.

El cambio de la figura del presidente de la República, con detalles de la vida cotidiana, es uno de ellos.

Vídeos destacados del día

También dijo que se reducirá a la mitad el salario, porque tres millones de pesos (150.000 dólares) al año es demasiado. Cuando fue alcalde de Ciudad de México, AMLO también se redujo el sueldo. Aseguró que no lo verán nunca con un grupo de guardaespaldas porque su lucha y su trabajo serán por cosas justas, así no tiene por qué tener miedo. La esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, también dijo que ella no será una “primera dama” en sentido clásico, ya que se trata de un concepto discriminatorio.

La misión de acabar con la pobreza

Como una infinidad de líderes latinoamericanos, también López Obrador prometió luchar en contra de la pobreza. Dijo que se trata de una batalla por el bienestar de todos los mexicanos, no sólo de aquellos en condición más desfavorable. Por eso es que dijo que quieren cambiar la imagen del presidente y la del ejecutivo, porque es inconcebible que exista “un Gobierno rico cuando el pueblo sigue siendo pobre”. En México, más de la mitad de la población vive en estado de pobreza.

Y el índice de pobreza extrema afecta a más de cuatro millones y medio de personas, el 3,5 por ciento de los habitantes.

Así pues el programa del nuevo presidente se basa en la batalla en contra de la pobreza y la desigualdad, gracias a una serie de programas sociales que ayudan a quienes más lo necesitan.

El fin de la violencia

Otro de los males que López Obrador espera desaparecer en México es la corrupción. El presidente mexicano ha dicho que erradicar la impunidad y la corrupción es su misión ahora que está en el poder. Que no tendrá ninguna concesión, ni con familiares ni con amigos, que se lo debe a los mexicanos. Con ello espera recaudar fondos que serán invertidos para financiar los programas sociales.

Quienes lo votaron también tienen la esperanza de que ponga fin a la ola de violencia que está acabando con las vidas de los mexicanos. De acuerdo al último informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en México se registraron 170.000 homicidios entre el 2006 y el 2018.