El nuevo presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, quién fuera elegido para ocupar el cargo el pasado domingo, durante su campaña y con tal de obtener el voto del pueblo, ofreció una serie de promesas que bien vale recordar y dejar por escrito el antecedente.

La oferta

Muchas de estas promesas pueden ser más buenas intenciones que acciones reales que se puedan llegar a realizar, ya que el presupuesto actual que maneja el Estado mexicano, no permite mucho margen de maniobra a menos que “rompa” la economía y empiece de “cero” lo cual sería catastrófico.

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Las promesas

Hay un dicho popular que bien aclara lo que aquí decimos: “El prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila”

Dentro de la lista de buenos deseos están:

  1. Combatir la corrupción, el influyentismo y la impunidad. Cierto es que estos son males que aquejan a México y que se deben de eliminar, sin embargo con la ayuda de “los nuevos políticos” muchos de ellos ex-priistas, ex-panistas y ex-perredistas, no queda muy claro como se podrá lograr.
  2. No más gasolinazos. La historia nos ha demostrado que congelar los precios es catastrófico para la economía, ya que la burbuja que se genera tarde o temprano estalla.
  3. Cancelar la Reforma Energética. Cancelar contratos firmados y otorgados a empresas, costará muchos millones.
  4. Cancelar la Reforma Educativa. Más que destruir lo hecho, a México le urge un gran cambio real y no regresar al pasado.
  5. Investigar y castigar a quien haya abusado de su función o autoridad así como el prohibir ser funcionarios públicos a personas con enriquecimiento ilícito. ¿Acaso no ha revisado los antecedentes de muchos funcionarios que entrarán en funciones? Porque la ciudadanía pensante, sí se acuerda de muchas de sus atrocidades.
  6. Ahorro de 500 mil millones anuales a través de recorte de sueldos. Bien valdría la pena empezar por eliminar a los diputados y senadores, los sueldos altos, bonos y prestaciones que tienen y que avergüenzan al país.
  7. Vender el avión presidencial. Primero hay que terminar de pagarlo para después poder venderlo.
  8. Reformar el artículo 108 de la Constitución para que el presidente en funciones pueda ser juzgado por delitos de corrupción. Excelente decisión, pero a ningún presidente se le podrá comprobar ese tipo de actos, para eso están los secretarios de estados y la maquinaria perfecta.
  9. Reducir el sueldo del presidente a menos de la mitad. El presidente realmente no vive de sus sueldo.
  10. Descentralizar el Gobierno y llevar a las dependencias federales a distintos estados. ¿Qué hará con las personas que trabajan en estas secretarías de estado en la Ciudad de México? ¿Serán despedidos o reubicados?
  11. Revisar los contratos del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y en su caso cancelarlos y construir dos pistas en Santa Lucía. Otra vez, cancelar contratos cuesta mucho dinero. Por otro lado expertos en aeronáutica han declarado que es muy peligroso para el tráfico aéreo instalar el aeropuerto en la base de Santa Lucía.
  12. Salario mínimo al doble y reducir el IVA del 18% al 8% y el ISR al 20% en la zona fronteriza. ¿Y los demás mexicanos somos de segunda?
  13. Sembrar en el sureste del país un millón de hectáreas de arboles frutales y maderables. ¿Acaso sacó la cuenta en metros a lo que equivale?
  14. Cero endeudamiento y baja inflación. Esa historia ya la hemos visto antes en México y los resultados los seguimos pagando
  15. Garantizar la libertad de prensa y el derecho a disentir. Todos los que nos dedicamos a informar en los medios de comunicación [VIDEO], esperamos que se cumpla al máximo este ofrecimiento, ya que estaremos vigilando cada una de estas y muchas promesas más que ofreció y exigiremos su cumplimiento por el bien de México.