El Gobierno de Estados Unidos anunció que comenzará a realizar gestiones para no aceptar nuevas solicitudes de asilo de parte de los migrantes de Centroamérica, quienes desde hace meses han llegado progresivamente a la frontera sur para solicitar asilo político. Esta nueva medida representa una escalada importante en los esfuerzos que realiza la administración Trump para detener el flujo migratorio.

Los migrantes centroamericanos provienen en su mayoría de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua; quienes realizan una larga travesía hasta llegar a México, para luego dirigirse hacia territorio estadounidense. Esta nueva medida podría entrar en vigencia estrictamente en el transcurso de esta semana y tiene previsto aplicarse a niños que hayan cruzado la frontera sin acompañantes.

Por otra parte, una nueva normativa publicada en el Registro Federal establece que los solicitantes que transitan primero por otra nación, no tendrán la oportunidad de solicitar asilo en la frontera de EEUU.

Esta medida se aplicará a cualquier migrante que arribe a la región fronteriza con México. Aun cuando el flujo migratorio está conformado especialmente por ciudadanos centroamericanos, en varias ocasiones se han encontrado migrantes provenientes de Cuba, Haití y África.

Casos de excepción para los solicitantes de asilo

Se aplicarán algunas excepciones, específicamente si el migrante ha sido objeto de trata de personas, si no firmó uno de los tratados internacionales que rigen lo relacionado con la gestión de refugiados o en caso de que el migrante haya buscado protección en un país, pero le haya sido negada.

Los migrantes que hayan tenido que enfrentar cualquiera de estos casos, sí podrán realizar gestiones para solicitar asilo en EEUU.

La política migratoria de Estados Unidos se refuerza con esta nueva medida, para reducir las protecciones de asilo, debido al gran número de personas que mantienen colapsados los puestos de control fronterizo.

Estados Unidos está abrumado por el aumento del flujo migratorio

Al respecto, William Barr, secretario de Justicia de EEUU informó que “esta nueva medida migratoria es un ejercicio legal de la autoridad”, para disminuir las solicitudes de asilo.

Agregó que “EEUU es una nación generosa, pero en estos momentos está completamente abrumada por el aumento del flujo migratorio en la región de la frontera sur”.

Barr señaló que “con esta medida se disminuirá el oportunismo económico de los migrantes y de quienes tienen el interés de explotar el sistema de asilo para ingresar a Estados Unidos”.

Las nuevas limitaciones para los solicitantes de asilo en la frontera común entre Estados Unidos y México forma parte de un conjunto de medidas, que endurecen progresivamente la política migratoria para establecer controles más eficientes y evitar el paso de indocumentados hacia territorio norteamericano.

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