Una "dieta inflamatoria" puede aumentar el riesgo de cáncer colorrectal de una persona, según sugiere un nuevo estudio. Este tipo de cáncer se origina en el colon o en el recto. A estos cánceres también se les puede llamar cáncer de colon o cáncer de recto (rectal), dependiendo del lugar donde se originen.

Específicamente, los hombres que siguieron una dieta inflamatoria tenían un 44 por ciento más de probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal, mientras las mujeres que siguieron una dieta inflamatoria tenían un 22 por ciento más de probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal, en aproximadamente dos décadas, en comparación con aquellos que tenían un tipo diferente de dieta .

Los hallazgos sugieren que "las estrategias para reducir el rol adverso de una dieta proinflamatoria pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal", escribieron los investigadores en el estudio, publicado hoy (18 de enero) en la revista JAMA Oncology.

Estudios previos han sugerido que la inflamación en el cuerpo juega un papel en el desarrollo del cáncer colorrectal. Por ejemplo, varios estudios han demostrado que las personas que toman medicamentos antiinflamatorios con regularidad, como la aspirina, tienen un riesgo menor de desarrollar cáncer colorrectal, en comparación con los pacientes que no toman regularmente estos medicamentos.

Además, los alimentos que comen las personas pueden influir en los niveles de inflamación en sus cuerpos, según lo medido por marcadores de inflamación en la sangre, dijeron los investigadores.

Por lo tanto, es posible que comer alimentos relacionados con niveles más altos de inflamación en el cuerpo pueda aumentar el riesgo de cáncer colorrectal.

Para examinar este vínculo, los investigadores analizaron información recopilada del Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud de larga duración y el Estudio de Salud de las Enfermeras sobre más de 121,000 hombres y mujeres que fueron seguidos durante aproximadamente 25 años. Al comienzo del estudio, las mujeres tenían entre 30 y 55 años y los hombres tenían entre 40 y 75 años. Durante el período de estudio, aproximadamente 2.700 participantes desarrollaron cáncer colorrectal.

Cada cuatro años, los participantes respondieron preguntas sobre sus dietas actuales. Los investigadores usaron esta información para calcular un "puntaje inflamatorio", para la dieta de los participantes. Puntuaciones más bajas indican dietas antiinflamatorias o dietas que contienen alimentos relacionados con bajos niveles de inflamación en el cuerpo; y puntajes más altos indican dietas proinflamatorias, o dietas que contienen alimentos relacionados con altos niveles de inflamación en el cuerpo.

Alimentos que pueden dañar la salud

Los ejemplos de alimentos proinflamatorios incluyen carnes procesadas, granos refinados y bebidas con alto contenido calórico como la soda, según el estudio. Algunos ejemplos de alimentos anti-inflamatorios son el té, el café, las verduras amarillas oscuras, como las zanahorias, la calabaza amarilla, la batata y las verduras de hoja verde, dijeron los investigadores. Curiosamente, la pizza también se determinó como un alimento antiinflamatorio, posiblemente porque la pasta de tomate contiene altos niveles de un compuesto llamado licopeno, que se ha demostrado que tiene propiedades antiinflamatorias; según un artículo anterior del mismo grupo de investigadores.

Luego, los participantes se dividieron en cinco grupos según los puntajes inflamatorios de sus dietas. Entre los hombres, la tasa de cáncer colorrectal fue de 113 casos por cada 100,000 personas, por año en el grupo con el puntaje más bajo, en comparación con 151 casos por cada 100,000 personas por año en el grupo con el puntaje más alto. Entre las mujeres, la tasa de cáncer colorrectal fue de 80 casos por 100.000 por año en el grupo con el puntaje más bajo, en comparación con 92 casos por cada 100.000 personas por año en el grupo con el puntaje más alto.

Factores de riesgo

Tanto hombres como mujeres, aquellos con los puntajes más altos de inflamación fueron 32 por ciento más propensos a desarrollar cáncer colorrectal durante el período de estudio, en comparación con aquellos que tenían los puntajes más bajos de inflamación.

Los hallazgos se mantuvieron incluso después de que los investigadores tuvieran en cuenta los factores que podrían afectar el riesgo de cáncer colorrectal, incluida la edad, los antecedentes familiares de cáncer, el consumo de alcohol, la actividad física, el tabaquismo y el uso regular de aspirina.

Aún así, los investigadores [VIDEO] observaron que puede haber otros factores que influyen en el riesgo de cáncer colorrectal que el estudio no fue capaz de tomar en cuenta, como los niveles de una persona de la hormona insulina. Además, el estudio no demostró causa y efecto; en cambio, encontró una asociación entre una dieta inflamatoria y el riesgo de cáncer.

Este no es el primer estudio que vincula una dieta inflamatoria con el cáncer. El año pasado, un grupo separado de investigadores descubrió que las mujeres que tenían una dieta inflamatoria - cuando adolescentes - tenían un mayor riesgo de cáncer de mama como adultos, en comparación con las mujeres que tenían dietas anti-inflamatorias cuando eran adolescentes.