Una investigación recienteen cardiología habría resaltado nuevos factores de riesgo potenciales que podrían afectar al organismo humano, con un porcentaje muy alto, causando Ictus y infarto. Este sería un mecanismo complejo que llevaría a mutaciones en organismos "aparentemente" sanos para someterse incluso a eventos cardiológicos muy críticos con una probabilidad aún mayor del 50 por ciento.

El nuevo factor de riesgo descubierto para ataque cerebral y ataque cardíaco

Según los expertos, este sería el descubrimiento más importante en el campo de la cardiología, después del descubrimiento de las estatinas para reducir losniveles de colesterol.

Se llama 'CHIP' y sería la causa de una mutación compleja que interviene en algunas células madre particulares de nuestro cuerpo. El mecanismo, de acuerdo con los expertos en el campo, llevaría a un paciente, aparentemente de buena Salud, a arriesgarse a tener un ataque cardíaco o un episodio de accidente cerebrovascular de más del 50%. Esto explicaría, en el campo de la medicina, la muy alta serie de casos de todos aquellos pacientes que de repente estarían sorprendidos por eventos cardiológicos, también importantes, pero sin una aparente causa orgánica. Según los investigadores, las causas que determinarían el aumento en los niveles de CHIP podrían atribuirse a la función de los glóbulos blancos, que se originaría directamente de las células madre de la médula ósea y sufriría mutaciones genéticas particulares.

Las hipótesis puestas en marcha por los investigadores estarían, precisamente, relacionadas con la función de los glóbulos blancos que en la práctica son células especializadas del tipo inmune. El mecanismo de su reproducción, lo que suele ocurrir muy rápidamente, sería la de no funcionar correctamente, adquiriendo, en consecuencia, su propia mutación y haciendo que las células blancas de la sangre se convierten en portadores directos de una anomalía que podría dañar las arterias.

CHIP: 50% más de posibilidades de tener un ataque al corazón o un derrame cerebral

El nuevo factor de riesgo 'CHIP' se consideraría i [VIDEO]ncluso más peligroso que el ya temido, determinado por los altos niveles de colesterol. Ser capaz de identificar los niveles de CHIP de los pacientes, incluso de forma preventiva, permitiría a los especialistas resaltar las posibles mutaciones de las células madre involucradas en el problema y que, en particular, encontrarían dentro de la médula ósea. En presencia de una acumulación anormal, es muy probable que el paciente pueda encontrar un porcentaje muy alto de la aparición de un ataque cardíaco o accidente cerebrovascular en los diez años posteriores a su detección. Estadísticamente, este tipo de riesgo aumentaría con el avance de la edad. Si la hipótesis de la responsabilidad de los glóbulos blancos mutados será confirmada por investigacione [VIDEO]s posteriores, las mismas bases de los factores de riesgo en el campo de la cardiología podrían reescribirse.