Unos ocho vasos de agua al día deben consumir las personas para mantener la hidratación del organismo y mucha más cantidad si son atletas o realizan trabajos que demandan un fuerte esfuerzo físico, como los obreros de las construcciones, conductores de maquinarias pesadas o personas que trabajan en el campo. Los especialistas en nutrición afirman que el agua es el líquido vital del cuerpo humano y que éste puede ser ingerido, por medio de diferentes bebidas durante el día, como jugos o sodas dietéticas.

El agua puede ser natural o gaseosa, tener o no algún sabor, en botella o del grifo. Otras como la leche y, hasta cierto punto, los jugos de frutas - por su valor nutritivo - son alimentos líquidos más que bebidas.

Sin embargo, otras contribuyen a cierto desequilibrio alimenticio como es el caso de las bebidas dulces, debido a sus elevados niveles de azúcar y su efecto perjudicial en la Salud. Efecto contrario ejercen las bebidas alcohólicas, las cuales tienen entre otros inconvenientes, la capacidad de deshidratar el organismo. Por otra parte, las infusiones (té y café) y ciertas aguas minerales tienen propiedades fisiológicas que no siempre son inocuas.

Agua potable evita infecciones

En todos los hogares debería existir, al menos, un filtro de agua o en su defecto el servicio de venta semanal de agua embotellada; también se aconseja comprar el agua potable en los supermercados o en última instancia hervir el agua [VIDEO] del chorro, dejarla enfriar y colocarla en la nevera. Sin embargo, esta última opción no es la más recomendada, puesto que debido a la gran contaminación ambiental, el agua proveniente del grifo tiene muchas bacterias y microbios, por lo tanto, hervirla no es suficiente para eliminar su condición insalubre.

Todos debemos consumir agua potable, la cual no es susceptible de atentar contra la salud de quienes la consumen. Las ventajas del agua potable radican en la ausencia de parásitos o de gérmenes patógenos. Las aguas de distribución pública deben someterse a diferentes tratamientos, de los cuales el más empleado es la 'cloración', muy eficaz para eliminar los gérmenes, pero que puede dar al agua un sabor desagradable. El agua potable debe ser límpida, no puede tener ninguna coloración, ni elementos en suspensión.

¿Dónde tomarla?

En algunos países desarrollados, como Inglaterra, el agua del grifo es apta para el consumo humano; debido a las grandes plantas de tratamiento que garantizan la excelente salubridad del líquido vital. En otras naciones el agua del chorro no se puede tomar, porque contiene bacterias que pueden ocasionar enfermedades. Es común la presencia de filtros de agua en hogares, oficinas y centros de estudios, como escuelas y universidades; además del servicio de distribución de agua semanal en botellas plásticas en los vecindarios.

Por su parte, los países más empobrecidos no disponen de agua potable, y en ellos existen muchos grupos poblacionales con enfermedades gastro-intestinales debido al alto consumo de aguas insalubres. Esta problemática afecta considerablemente a la población infantil y de la tercera edad de estas localidades pobres, las cuales registran también altos índices de mortalidad.