La ansiedad se define como el temor de fracasar, de ser sancionado o de ser ridiculizado, y depende de la propia percepción de la opinión de alguien más. En términos de educación, un test final podría ser un buen ejemplo de cómo la ansiedad se refleja en los Estudiantes y en su proceso de aprendizaje, haciendo que eventualmente puedan presentar síntomas que pueden ir desde: un inadecuado control de comportamiento, y una gran falta de concentración. Esto, en ocasiones, puede llegar a ser inmanejable para los alumnos como para los profesores y, posteriormente, afectan la capacidad de los alumnos para expresarse y hacer evidentes sus conocimientos.

¿Cómo detectar la ansiedad en sus alumnos?

La CNN informó de que, a pesar de la naturaleza de las situaciones, algunos signos pueden ser cuando los estudiantes, de preocupan demasiado acerca de nada. Resulta difícil manejar sus preocupaciones. Parecen angustiados e impacientes acerca de algo que es aún desconocido e irreal. Son incapaces de mantenerse concentrados y atentos o, en algunos casos, el hecho de no poder pensar en nada se convierte en algo muy difícil para ellos. Parecer inquieto, a la defensiva y, normalmente incapaz de ver la realidad como verdaderamente es. Actúan como si todo lo que les rodeara estuviera en contra de ellos. Mostrar deficiencias en sus aptitudes académicas y en su habilidad para relacionarse con la gente que les rodea.

Qué hacer cuando tienen ansiedad en el aula?

Los profesores tienen la obligación poder ver la perspectiva del alumno.

Estimular el pensamiento crítico en los alumnos, de manera que la toma de decisiones racional puede promoverse. Dar a nuestros estudiantes la oportunidad de experimentar la realidad con sus altas y bajas por sí mismos, como si los problemas del pasado funcionaran como vacunas que tienen que prepararlos para el futuro y las luchas similares.Transmitir a nuestros alumnos la idea de que el mundo en que vivimos es un lugar seguro, independientemente de las cuestiones sociales, políticas y económicas que enfrenta en la actualidad.

Alentándolos a enfrentarse a sus miedos para que puedan ver que siempre hay una manera de superar cualquier obstáculo que la vida podría poner delante de ellos, y que lo peor que se puede hacer es evitar las situaciones a causa de inquietud y nerviosismo [VIDEO]. Crear un entorno agradable y amistoso en el aula para que los estudiantes puedan sentirse dignos y valorados. Diciendo un chiste, riendo pueden acabar calmar nuestra ansiedad de los estudiantes. Aunque los niños y adolescentes se dice que son el futuro del mundo, es nuestra responsabilidad, como adultos, ayudarles a llegar allí, proporcionándoles los materiales necesarios y el conocimiento para convertirse en quien quieren ser.