Para escapar de la rutina diaria muchas personas toman unos días de descanso en la playa, la montaña o en balnerarios y piscinas. La exposición a los rayos solares es intensa durante esas vacaciones, especialmente por el interés de practicar actividades al aire libre, ese es el momento para obtener un bonito bronceado y lucir radiante, lo que puede ocurrirle tanto a hombres como mujeres.

Sin embargo, es necesario tener precauciones para proteger el cutis de los rayos solares, ya que no hacerlo puede traer consecuencias negativas, como envejecimiento prematuro y cáncer en la piel. Los dermatólogos recomiendan una serie de pasos, para broncear la piel sin deteriorarla.

Es aconsejable preparar la piel antes de broncearla limpiándola y exfoliándola; lo que ayudará a retirar las células muertas y dejarla con una textura adecuada para exponerla al bronceado. Es conveniente elaborar una mezcla de azúcar y aceite de oliva y frotarla en el cuerpo; déjala actuar unos minutos y después retírala con agua. Lo ideal es realizar este procedimiento dos o tres días antes de exponerte al sol.

Alimentación y belleza

El tipo de comida que ingieres deja efectos en la piel. Consume alimentos ricos en betacaroteno, como la zanahoria, los cítricos y la remolacha; estas hortalizas y frutas te ayudarán a conseguir un buen bronceado. También es recomendable mantener una adecuada hidratación con jugos de sandía y melón cuando te expongas al sol.

Proteger la piel es un factor clave si quieres broncearte, evita la exposición al sol entre las 12:00 y las 16:00 horas, aplica el protector solar SPF50 resistente al agua y, dependiendo de la tarea que realices, hazlo como máximo cada dos horas o bien en un intervalo menor, en caso de haberte bañado o perdido el protector con alguna actividad. [VIDEO]

Después del bronceado

Luego de haberte bronceado, toma un baño de agua fría, el cual te ayudará a cerrar los poros y eliminar los residuos de crema protectora.

Después aplica una crema humectante, de preferencia que contenga aloe vera, para hidratar y refrescar la piel. Recuerda que la dermis es muy sensible y lo mejor es cuidarla y protegerla. Si la tratas con cuidado, al final de tus vacaciones lucirás espectacular y saludable.

Aplica cremas hidratantes en tu piel, después de bañarte y antes de acostarte; muchas de estas lociones suelen hacer efecto mientras duermes. Ten especial atención con el contorno de los ojos y labios, así como la piel del cuello y pecho para prevenir las temidas arrugas, signo natural de la edad.