Por primera vez en la historia, los investigadores de un laboratorio de investigación de EE. UU. Han creado un embrión híbrido que es el resultado de una combinación hombre-oveja. El mismo grupo de científicos hace aproximadamente un año dio a luz a un embrión híbrido entre el hombre y el cerdo. Los resultados producidos parecen abrir el camino a nuevas fronteras para el desarrollo de órganos humanos en organismos animales.

Xenotrasplante: la donación del futuro

El desarrollo de una especie de "ovejero" podría hacernos pensar en la trama de una extraña película de ciencia ficción, pero en cambio corresponde a la realidad.

Un grupo de investigadores de la Universidad de California Davis que intentó combinar embriones animales en desarrollo con las células de pacientes humanos a la espera de que un órgano lleve a cabo el experimento.

El objetivo es "poblar" embriones de animales [VIDEO] con células humanas para hacer posible los llamados xenoinjertos. Estos últimos son aquellos trasplantes que ocurren entre dos especies de animales diferentes. El animal al que la investigación le ha prestado más atención en esta área es el cerdo, porque es muy similar al hombre desde el punto de vista anatómico, aunque mucho menos que el inmunológico. El anuncio se produjo durante la reunión de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia celebrada en la ciudad de Austin, Texas.

Animales genéticamente modificados para ser "más humanos"

La investigación en este campo está tratando de modificar genéticamente animales para superar los obstáculos que a veces dificultan los trasplantes, como fenómenos de rechazo y posibles infecciones con virus de animales.

Para evitar problemas de rechazo, los científicos están aumentando el porcentaje de células en embriones animales. El embrión modificado de la oveja tenía un porcentaje de células humanas igual a uno en 10 mil, mientras que el obtenido con el cerdo era uno de cada 100 mil . Según los investigadores, para hacer posibles los trasplantes de animal a humano, el porcentaje de células humanas en el animal debería ser de al menos un uno por ciento, aún muy lejos de los resultados obtenidos. Esta línea de investigación también plantea numerosos problemas éticos. Al crear animales genéticamente modificados para que parezcan humanos, surge el problema de comprender en qué medida esas criaturas son realmente humanas. Solo uno de los investigadores que participaron en el estudio dijo que, en caso de que las células humanas terminen en el cerebro del animal, los intentos deberían suspenderse de inmediato