La cocción al vapor hecha de forma cubierta, sin contacto con el oxígeno del aire y sin inmersión en líquido, preserva al máximo las cualidades nutritivas y gustativas de los alimentos, tales como hortalizas, frutas, pescados, aves y carnes. Las ollas modernas compuestas de elementos superpuestos utilizan cortos tiempos de cocción y permiten dar aroma a los alimentos. Dado el incremento de enfermedades en muchos grupos poblacionales, especialmente en países desarrollados, cada día la gente busca alternativas para comer saludable y mantener una dieta equilibrada. Cocinar al vapor es una excelente idea para evitar las grasas e ingerir nutrientes sanos.

La cocción a fuego lento es un método sabroso y poco grasoso, especialmente cuando se realiza en un recipiente con revestimiento antiadhesivo para que doren los alimentos. La función del agua en la cocción consiste en transmitir el calor y darle aroma al alimento gracias a la sal, a las plantas aromáticas y a los aderezos. Se utiliza muy poca agua [VIDEO] hirviendo para las hortalizas frescas y las frutas, que se deben cocinar tapadas. La cocción es muy rápida, hay menos oxígeno presente y se preservan mejor las cualidades nutritivas.

La olla de presión de las abuelas aún permanece vigente

El uso de la olla de presión para cocinar es un método ideal para realizar rápidamente la mayor parte de las preparaciones, a excepción de las parrilladas, frituras y salteados, conservando las cualidades nutritivas.

La cocción se efectúa bajo presión y al abrigo del aire. Las ollas de presión modernas son normalizadas y poseen los dispositivos de seguridad indispensables. Cocinan a una temperatura comprendida entre 110° y 120°. Bajo este procedimiento de olla de presión, la ausencia de contacto con el aire y la rapidez de cocción son excelentes ventajas para cocinar hortalizas; además utiliza poco líquido y menos grasa.

Vigilar la olla

Cuando cocines con la olla de presión es necesario que vigiles el tiempo de cocción; unas tres veces más corto que con otro aparato, calculado a partir del momento en que la válvula empieza a girar. La cantidad de líquido debe ser no más de dos tercios de las cantidades habituales, porque no hay casi ninguna evaporación. Finalmente, agrega solo la mitad de las plantas aromáticas para una cocción clásica, porque la olla de presión herméticamente cerrada concentrará los sabores. Cocinar los alimentos al vapor, también es recomendable para los diabéticos y aquellas personas que deben seguir un régimen alimenticio bajo en calorías.