El dengue es una enfermedad viral aguda, muy parecida a la gripe, que se transmite por la picadura del mosquito ‘aedes aegypti’, llamado coloquialmente zancudo patas blancas. La picadura de este insecto transmite el dengue clásico, sin embargo, también los pacientes pueden contaminarse con su variable hemorrágica, que es mucho más riesgosa.

El dengue no se contagia por contacto de persona a persona, es decir, no existe riesgo de transmisión a través de secreciones corporales, besos, sudor, lágrimas o tos. Hay que tener presente que el dengue [VIDEO] se transmite únicamente por la picadura del mosquito hembra, que necesita sangre para alimentarse, porque el macho solo se alimenta de savia de plantas.

Los mosquitos 'aedes aegypti' viven cerca de cualquier depósito de aguas limpias, pero quietas; tales como charcos, floreros y envases para guardar agua; es allí donde se reproducen. La hembra, antes de morir, pone hasta 1.000 huevecillos que se transformarán en otras larvas y - posteriormente - en otros tantos mosquitos, salvo que se interrumpa el ciclo reproductivo eliminando el agua o las larvas.

Diagnóstico del dengue

En sus inicios el dengue se manifiesta con síntomas parecidos a los de una gripe severa: fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, erupciones cutáneas y falta de apetito. Cuando se detecta la existencia de dengue en una comunidad, los doctores están alertas por la aparición de esta epidemia y les solicitan a los pacientes [VIDEO] exámenes de laboratorio.

En los resultados de los exámenes sanguíneos se evidencia una disminución del número de glóbulos blancos y una reducción marcada de granulocitos.

La fiebre hemorrágica del dengue es un síndrome que afecta especialmente a niños y ancianos, que habitan en zonas donde el dengue se ha hecho endémico y que además de los síntomas anteriores presentan: dolor abdominal, hemorragias, colapso circulatorio y convulsiones. El examen de sangre muestra un aumento del número de glóbulos blancos, una reducción de los trombocitos o plaquetas (menos de 100.000) y un tiempo de sangría prolongado, evidenciando trastornos de coagulación.

Tips para evitar contagiarte con dengue

Para evitar la aparición y propagación del dengue se deben eliminar los criaderos de mosquitos: aguas estancadas, cauchos, tapas de botellas, materos, flores y matas de agua, envases que puedan contener agua en el exterior o en el interior del hogar. Es recomendable mantener muy bien tapados los recipientes que contengan agua. Se deben utilizar larvicidas, estas sustancias no tóxicas para el ser humano sirven para eliminar larvas en depósitos de agua potable de casas o apartamentos.

Igualmente, es aconsejable la utilización de insecticidas en cuartos vacíos, bibliotecas, armarios y closets.

¿Qué hacer ante la sospecha de dengue?

Los pacientes que desarrollan síntomas propios del dengue, como fiebre, debilidad general, dolores musculares, articulares e inapetencia deben acudir al médico o al centro asistencial más cercano a su casa. Se debe vigilar la fiebre para que ésta no siga subiendo, especialmente en los niños. Los pacientes deben ingerir abundante líquido y evitar el consumo de medicamentos que contengan ácido salicílico y tomar únicamente las medicinas recetadas por el médico tratante.