Para lograr el equilibrio en la alimentación se necesita más sentido común que cálculos, teniendo en cuenta las necesidades nutricionales y lo que proporcionan los diferentes alimentos, se establece un balance en las comidas. Es indispensable clasificar los alimentos [VIDEO], realizar sustituciones y equivalencias; además de tener en cuenta que la cocción modifica - en cierta medida - el valor alimenticio. La selección entre los diferentes alimentos de un mismo tipo, las cantidades empleadas y la frecuencia de su utilización determinan sus aportes nutritivos.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Salud

A las proteínas se les conoce con el nombre de "alimentos constructores" y tienen un apropiado valor biológico. Carnes, aves, pescados, huevos, granos, leche y quesos tienen alto contenido de hierro.

Sin embargo, el consumo de estos alimentos debe moderarse, por ser fuente de lípidos saturados. Las personas deben estar atentas a seleccionar los menos grasos.

Los alimentos que suministran las calorías, también se conocen con el nombre de "energéticos", entre ellos se encuentran la mantequilla, manteca de cerdo, aceites de maní, oliva, maíz y girasol. Otros alimentos incluidos en este renglón son los cereales, galletas, las papas, el azúcar y la miel; cuyo consumo debe realizarse en pequeñas cantidades.

Al natural

Por su parte, las frutas y verduras son bajas en calorías y proteínas, pero con alto contenido de vitaminas, minerales y fibras, con la ventaja de que pueden consumirse crudas. No obstante, se requiere lavarlas bien antes de ingerirlas, para evitar enfermedades [VIDEO], ante la posible existencia de parásitos.

Las hortalizas y frutas demandan especial atención antes de comerlas para prevenir la insalubridad.

¿Qué se puede beber?

El ser humano ingiere líquidos con la finalidad de abastecer su organismo de agua, indispensable para la hidratación. Sin embargo, muchas bebidas aportan azúcares y jarabes, contenidos en refrescos y jugos artificiales. No obstante, los jugos naturales contienen minerales, vitaminas, fructosa y fibras.

Las combinaciones de jugos de frutas y verduras son comunes y agradables al paladar; como por ejemplo el jugo de naranja con tomate; de zanahorias con remolachas y de limón con piña. Miles de mezclas crean las amas de casa y chefs para obtener un agradable sabor. Especial vigilancia debe tenerse con respecto al uso del azúcar en los jugos, debido a los riesgos que implica su consumo excesivo para la Salud.