Una de las dolencias dermatológicas más incómodas, sin duda, son los hongos; los cuales normalmente aparecen entre los dedos de los pies, manos, uñas y axilas. Los hongos son responsables de las micosis, también llamadas infecciones fúngicas de la piel y las mucosas. Las micosis son las enfermedades producidas por los hongos [VIDEO], se llaman sistémicas cuando tienen la capacidad de afectar órganos internos. Por su parte, las dermatomicosis afectan la piel y sus anexos.

El organismo humano está en contacto con hongos frecuentemente, pero posee mecanismos de defensa que previenen el contagio. Sin embargo, cuando se rompe el equilibrio normal entre el ser humano y el hongo se produce una micosis.

Dentro de la clasificación de los hongos se encuentran los saprofitos, éstos se alimentan de material orgánico muerto, por ejemplo, plantas sin vida en el suelo. También existen los hongos parásitos, los cuales se convierten en parásitos cuando se alimentan de material orgánico vivo y colonizan la piel de personas o animales. Por su parte, los hongos patógenos producen infecciones (micosis) en el organismo.

¿Dónde pueden aparecer?

En la práctica habitual, las dermatomicosis se clasifican según su localización en el cuerpo. Según la nomenclatura de la Sociedad Internacional de Micosis Humanas y Animales (ISHAM) se debe utilizar el término ‘tinea’ para referirse solamente a las infecciones producidas por dermatofitos, causantes de las dermatomicosis.

Los hongos pueden aparecer en diferentes zonas del cuerpo humano, tales como en el cuero cabelludo, en el tronco, en los pies, entre los dedos de los pies (pie de atleta), en la mano [VIDEO], en la entrepierna, en la zona alta de la pierna e inclusive en la barba.

Los signos y síntomas de las micosis producidas por hongos son: enrojecimiento, descamación, vesículas, grietas o fisuras; también puede presentarse prurito (picazón) y sensación de quemadura. Los síntomas y signos de la micosis pueden aparecer aislada o conjuntamente; además de molestias mayores o menores, dependiendo del paciente, condiciones ambientales, edad y entidad de la infección.

Una de las formas de evitar la aparición de hongos en los pies se secarse bien la zona entre los dedos, para sacar toda la humedad de la piel y aplicar un talco hipoalergénico, antes de ponerse las medias y los zapatos. Se sugiere además no usar siempre zapatos cerrados, alternarlos con sandalias o calzados que expongan la piel de los pies al aire libre, para de esta forma evitar el exceso de humedad que pueda convertirse en el ambiente ideal para la aparición de hongos y, por ende, de micosis.