Según un nuevo estudio, la Contaminación está teniendo un impacto perjudicial en la salud de las praderas marinas del Reino Unido. Los científicos con sede en Gales han demostrado que las cantidades excesivas de nitrógeno presentes en las aguas residuales y los desechos del ganado están llegando a las aguas costeras.

Esto alienta a grandes poblaciones de algas pequeñas a prosperar y estas están privando a las hierbas marinas de la luz esencial, impidiendo su crecimiento.

La investigación se publica en Frontiers in Plant Science. Los prados de pastos marinos se encuentran en lugares arenosos y fangosos de todo el Reino Unido.

Son importantes para mantener poblaciones de animales sanas, dice Benjamin Jones, de la Universidad de Cardiff, y autor principal del estudio.

"Solo en el Reino Unido, proporcionan un hábitat de cría para una amplia gama de vida marina, que incluye bacalao, solla, abadejo y en lugares en la costa sur como la Bahía de Studland, los hipocampos", dijo a la BBC. También hay evidencia de que estos prados son importantes para controlar el carbono atmosférico. Según el Sr. Jones, las algas marinas son 35 veces más eficientes en la captura de carbono que una selva tropical típica. El pasto marino también estabiliza los sedimentos costeros y previene la erosión costera.

En resumen, esta planta marina realiza una serie de tareas ambientales realmente importantes. Dada la ubicación costera de los prados, estos hábitats clave están potencialmente expuestos a la contaminación rica en nitrógeno proveniente de las aguas residuales humanas y los desechos animales.

Sin embargo, la escala completa de esta exposición y sus efectos sobre la salud de los pastos marinos no está clara.

La investigación también reveló la razón por la cual este exceso de nitrógeno era tan dañino.

Para tener una mejor idea de cómo los pastos marinos se veían afectados por la contaminación de las aguas residuales, el Sr. Jones y sus colegas de las Universidades de Cardiff y Swansea estudiaron las comunidades de plantas en 11 ubicaciones del Reino Unido. Diez de estos fueron ubicados en sitios marinos protegidos europeos.

En cada sitio de muestreo, recolectaron plantas que crecen a una profundidad de hasta tres metros bajo el mar. Los investigadores se enfocaron en las hojas, dejando las raíces intactas para que las plantas pudieran volver a crecer. Una vez recogidas, las hojas se analizaron en el laboratorio para determinar la presencia de diferentes isótopos de nitrógeno.

Un átomo consiste en un núcleo que contiene partículas llamadas protones y neutrones. Alrededor de este núcleo gira una nube de electrones. En cada átomo neutral, la cantidad de electrones y protones es igual. Es este número el que define efectivamente qué es el átomo.

Pero el número de neutrones en el mismo tipo de átomo puede diferir y estas formas alternativas se llaman isótopos. La versión más frecuente de nitrógeno tiene siete protones y siete neutrones en su núcleo y se llama nitrógeno-14.