La vitamina E actúa en el organismo como un potente antioxidante, esto significa que previene la oxidación de constituyentes celulares esenciales y evita la formación de productos [VIDEO] tóxicos en la oxidación - peróxidos, radicales libres - los cuales contribuyen al envejecimiento de las células. Es muy valiosa para el cuerpo humano, debido a su efecto antioxidante para la remoción de los radicales libres en las células.

La vitamina E tiene efectos positivos sobre el control del colesterol, gracias a su capacidad para actuar en la prevención de la oxidación del LDL colesterol, conocido como ‘colesterol malo’. Igualmente, esta vitamina es útil en la prevención de trastornos cardiovasculares.

Sirve para reforzar el sistema inmunológico. Estudios en pacientes mayores de 65 años que adicionaron 200 UI de vitamina E diariamente durante cuatro meses, evidenciaron un aumento de las funciones inmunológicas mediadas por los linfocitos T.

Los ginecólogos recomiendan a sus pacientes [VIDEO] el uso de la vitamina E para evitar la aparición de quistes en el útero y en las mamas; también es recomendado su ingesta por parte de los médicos dermatólogos, con la finalidad de cuidar la piel.

La existencia de la vitamina E fue demostrada en 1922, cuando se comprobó que las ratas hembras de experimentación necesitaban un principio dietético, hasta entonces desconocido, para tener una preñez normal. Se evidenció que los animales con deficiencia de vitamina E ovulaban y concebían normalmente, pero durante la gestación se producía la muerte del feto.

En las ratas macho carentes de vitamina E, se describieron lesiones en los testículos. Gracias a estos hallazgos, durante mucho tiempo, se llamó a la vitamina E, la vitamina anti esterilidad.

Las deficiencias de vitamina E puede producirse a edades tempranas, especialmente en los lactantes, que reciben fórmulas ricas en aceites insaturados. En adultos se ha atribuido el acortamiento de la vida de los glóbulos rojos a una deficiencia prolongada de vitamina E.

¿Dónde encontrarla?

La vitamina E se encuentra en el aceite vegetal, germen de trigo, vegetales con hojas, yema de huevo, margarina y granos como la caraota. Cuando el consumo de vitamina E a través de los alimentos no es suficiente, existen suplementos vitamínicos elaborados por laboratorios con adecuadas normas de calidad y buena manufactura; los cuales deben ser recetados por el médico para atender las carencias de esta milagrosa vitamina, muy beneficiosa para la Salud.