Ante los cuadros gripales que afectan a las personas, al menos una o dos veces al año, aparece la tos, síntoma que incomoda mucho a los pacientes, bien sea en el hogar, en los centros de estudios o en las oficinas; tanto por el ruido que ocasiona como por el cansancio que produce. La tos es una expulsión de aire contenido en los pulmones, también es un mecanismo de defensa del organismo ante las afecciones que irritan las vías respiratorias, contribuyendo a la movilización de las secreciones bronquiales o a la eliminación de cuerpos extraños que - eventualmente - pudiesen causar obstrucciones.

La tos puede ser voluntaria o refleja y se produce por diversos estímulos, entre ellos se encuentran los inflamatorios que se deben a la existencia de virus, bacterias u hongos.

Pueden aparecer los estímulos mecánicos, los cuales surgen por la inhalación de partículas de polvo, compresión de las vías respiratorias o excesivo ejercicio físico. Los estímulos químicos ocurren por la inhalación de gases irritantes como el humo del cigarrillo, vapores químicos o contaminación ambiental. Los estímulos térmicos desencadenantes de la tos se producen cuando se inhala aire muy caliente o muy frío. Por último, los estímulos alérgenos surgen por la inhalación de sustancias alergizantes.

Los diferentes tipos de tos

Según los estudios médicos, la tos es húmeda cuando se acompaña de flemas, sean o no expectoradas, mientras la tos seca cursa con ausencia de flemas. De acuerdo a su duración, la tos se clasifica en tos aguda, propia de cuadros alérgicos o influencias térmicas; o tos crónica, muy común en los fumadores habituales.

Adicionalmente, también se menciona el tipo de ‘tos perruna’ semejante a la de un perro, o con ruidos estertores y sibilancias perceptibles cuando el médico [VIDEO] procede a la auscultación pulmonar. A veces se manifiesta solamente por las noches, luego de ingerir alimentos secos o debido a los cambios en la posición del cuerpo.

Los factores de riesgo de los pacientes que presentan tos crónica son el consumo excesivo de cigarrillos, exposición cotidiana laboral a ambientes tóxicos o vivir en ciudades de alta contaminación. Entre los fumadores la tos suele ser tan frecuente, que éstos ignoran o reducen su importancia al mínimo. Las recomendaciones de los doctores indican que ante cualquier cambio en la naturaleza de la tos crónica debe acudirse a la consulta médica.

Tratamientos médicos ideales

El tratamiento sintomático para la tos debe plantearse cuando no existe riesgo de otras enfermedades graves en el paciente. Para sanar la tos, en muchos países existen dos clases [VIDEO] de medicamentos.

Los antitusígenos suprimen la tos no productiva y los expectorantes que fluidifican las secreciones en la tos no productiva. Cuando la tos es irritativa y seca - sin secreciones - los medicamentos antitusígenos son apropiados para interrumpir los accesos de tos prolongados y agotadores. Sin embargo, cuando la tos es productiva - con secreciones y flemas - no se debe tratar de interrumpir, pues su retención en las vías respiratorias alterará la capacidad pulmonar. En este caso está indicado el uso de expectorantes y la humidificación del aire con un nebulizador.