La realización de estudios científicos vinculados con la digestión ocupó al bioquímico germano-británico Hans Adolf Krebs durante décadas, lo que permitió bautizar con su nombre el descubrimiento, que había realizado sobre la integración de diferentes procesos metabólicos y así surgió el Ciclo de Krebs. Este ciclo tiene la capacidad de describir los procesos enzimáticos de los azúcares y las grasas y el final común de la oxidación de todos los alimentos. Pero, más allá de los procesos metabólicos, al común de las personas les interesa lo que tiene que ver con el consumo - en ocasiones excesivo - de grasas en sus comidas [VIDEO].

Muchas son las recomendaciones realizadas en infinidad de consultas médicas, sobre el grave riesgo para la Salud del cuerpo humano que significa consumir alimentos fritos, aceites en las ensaladas, mantequillas o manteca, carne de cerdo o carnes rojas, por su alto contenido graso.

Esta cualidad no solamente afecta la salud, sino que trae como resultado el aumento de peso, un rasgo de estrecha vinculación con la estética.

Los análisis científicos revelan que la transformación de las grasas es, quizás, la parte más complicada de todo el proceso de digestión de los alimentos que consumimos, esto explica que los problemas de una "mala digestión" se presenten después del consumo de comidas abundantes en grasas.

Sales biliares

Las sales biliares son impresindibles para que el aparato digestivo pueda digerir adecuadamente las grasas. En el organismo humano, el hígado produce las sales biliares necesarias para llevar a cabo la digestión, junto a enzimas secretadas por otras glándulas. Esta producción de la bilis es ininterrumpida a lo largo del día, razón por la cual, durante los períodos en que no estamos comiendo, la bilis se almacena en un órgano adherido al hígado y comunidado con éste.

El nombre de este órgano es la vesícula biliar.

A veces las sales biliares no se producen en cantidades adecuadas y es posible que por diversos motivos, la bilis sea insuficiente para coadyuvar a la digestión de las grasas, lo que - sin duda - perjudica la salud. También puede ocurrir que la ingesta de alimentos grasos sea muy elevada y las cantidades de bilis secretadas y almacenadas en la vesícula sean pocas, en relación al volumen de alimentos grasos por procesar.

Situaciones riesgosas para la salud pueden ocurrir cuando las personas carecen de vesícula, como resultado de una intervención quirúrgica, o que ésta sea lenta en el proceso de almacenamiento o que esté bloqueada por cálculos. El resultado es el mismo, no existen sales biliares necesarias para el una digestión [VIDEO] pesada.

Síntomas de una ineficiente digestión de grasas

Cuando las sales biliares no son suficientes, o cuando la ingestión de alimentos grasos ha sido extremadamente abundante, las grasas son muy complicadas de digerir y aparecen síntomas como pesadez estomacal, dolor abdominal, flatulencias o gases que en su conjunto caracterizan a lo que popularmente se llama indigestión.

En los casos de presentarse trastornos graves, la consulta médica es necesaria. La causa de este malestar de la salud, por lo general, está asociada al exceso alimenticio e ingesta de comidas con alto contenido graso.