La lactancia artificial puede llegar a ser una necesidad para el bebé durante los primeros seis meses de vida, debido a problemas de Salud que afecten a la madre y les impidan amamantar a su hijo. Esta alimentación artificial se realiza a través de leche de otra especie animal, diluida en forma fresca, pasteurizada, esterilizada, evaporada o en polvo. La industria farmacéutica, especialmente en las naciones desarrolladas, ha fabricado leches artificiales con elevada tecnología y listas para ser administradas al bebé.

La lactancia artificial utiliza exclusivamente leche de otra especie animal - por lo común de vaca - o fórmulas lácteas adaptadas a diferentes circunstancias y necesidades, producidas por laboratorios farmacéuticos, reconocidos a nivel mundial por sus adecuados controles de calidad.

El fracaso del amamantamiento, por parte de la madre obedece a varias causas, entre ellas: ansiedad, dudas sobre la capacidad de producir suficiente leche, cansancio, excesiva adherencia al trabajo o sentirse ‘atada’ a las exigencias del lactante y la depresión post parto. La secuencia de la crisis de la lactancia se describe a continuación:

  • Madre cansada o ansiosa.
  • Bloqueo del reflejo de eyección.
  • Disminución de la producción de leche.
  • El lactante queda con hambre y llora.
  • La madre se pone más ansiosa.
  • El lactante continúa llorando.
  • Se agota la leche de la madre.

Nutrición infantil con leche materna

Para el recién nacido lo mejor es la leche de la madre, la cual se adapta a las necesidades del bebé en crecimiento. La lactancia materna es un tema necesario de divulgar continuamente, para enseñarles a las futuras mamás la importancia de amamantar al bebé durante los primeros seis meses de vida, con el propósito de ayudarlo a crecer sano y fuerte.

En muchos hospitales, clínicas y centros maternos se dictan charlas de orientación sobre la lactancia, e incluso se les enseña a las mujeres - que acaban de dar a luz - la mejor forma de amamantar a los recién nacidos y la posición adecuada que deben colocar a su bebé mientras lo alimentan.

Investigaciones científicas revelan que la leche de las mujeres que dan a luz prematuramente - siete meses antes de la fecha del parto - es más rica en azúcares y proteínas para ayudar al bebé a sobrevivir, que la de una mujer que dio a luz, dentro del término normal de nueve meses. Salvo ciertas excepciones, toda mujer tiene leche en cantidad suficiente. El bebé al succionar activa paulatinamente la secreción. Por su parte, el calostro es la secreción que antecede a la aparición de la leche y se encarga de inmunizar al bebé, durante meses contra las infecciones.