Un conjunto de investigadores italianos de la Universidad de Trento y Bolonia está estudiando la hibernación como una herramienta para hacer que los tratamientos contra el cáncer y las misiones de los astronautas sean más efectivos en el espacio, más precisamente en Marte. El estudio, realizado hasta ahora en animales que normalmente no hibernan, ha demostrado que durante el estado de hibernación los tejidos se vuelven más invulnerables a la radiación. Esto permitiría a los astronautas soportar el bombardeo de los rayos cósmicos durante el viaje y a los pacientes con cáncer para recibir dosis más grandes de radioterapia sin matar a las células sanas.

La investigación

El científico Marco Durante, director de instituciones de Física y INFN Tifpa, lo que llevó Ricerca en colaboración con Matthew Cerri, en su entrevista a ANSA dijo que los resultados del estudio presentados en Boston, EE.UU., en una conferencia científica. Los investigadores han identificado el área del cerebro que regula la temperatura corporal y que actúa sobre esto han descubierto la posibilidad de inducir un sopor sintética, una especie de hibernación. Los tejidos, durante este estado, pierden más oxígeno, no permiten la formación de radicales libres dañinos para el ADN y se vuelven más resistentes, prestándose mejor a los tratamientos que usan radiación. El dott. Cerri, que también trabaja para la Agencia Espacial Europea, explicó cómo la hibernación es una capacidad común para todos los mamíferos, pero algunos, como los osos y las ardillas, pueden activar el circuito cerebral que puede desactivar el metabolismo del cuerpo.

Posible solución contra los efectos nocivos de la radioterapia hibernación para el profesor.

Riesgo de caída de cáncer en los supervivientes

Durante un día puede ayudar a pacientes con numerosas metástasis, en las que la enfermedad ya no es curable. Aproximadamente el 50% de los pacientes tienen síntomas avanzados, tienen varias metástasis y es difícil intervenir con diferentes operaciones quirúrgicas y ciclos de radioterapia sin poner en osadía la vida del paciente. Una ayuda podría venir precisamente de esta hibernación sintética que bloquearía el crecimiento del tumor y aumentaría la potencia de la radio. Una vez despierto, el paciente se curaría. Muchas mujeres supervivientes de cáncer tienen problemas de movilidad y de otras funciones físicas como resultado de la neuropatía periférica persistente causada por el tratamiento de quimioterapia, según un estudio nuevo.