La leche es un alimento con importantes nutrientes esenciales para el crecimiento del organismo humano, porque ayuda al fortalecimiento óseo. Esta bebida, en sus presentaciones entera, descremada o deslatosada tiene diferencias nutricionales, entre una variedad y otra, resultado de su proceso de elaboración.

La leche que más se consume en Norteamérica y Europa es la leche de vaca, por sus altos niveles de producción y fácil disponibilidad en las tiendas de comestibles. Otra bebida láctea se puede obtener, a partir de las habas de soya, de las cuales se obtiene una leche alternativa muy nutritiva para los vegetarianos y aquellas personas con intolerancia a la leche de vaca.

Por otra parte, existen algunas discrepancias en relación al valor nutritivo de la leche. Nutricionistas la recomiendan por su aporte proteínico animal fácil de asimilar, vitaminas, calcio y otros minerales, sin embargo, otros están en contra. Los expertos en dietética que no promueven el consumo de esta bebida láctea sostienen que los minerales y las vitaminas que aporta se pueden obtener en cantidades mayores y de una forma equilibrada ingiriendo otros alimentos [VIDEO].

Por otra parte, especialitas en alimentación afirman que los aportes nutritivos de la leche pueden ser sustituidos por frutos secos, verduras verdes, zanahorias y semillas, por su valioso aporte de calcio para el cuerpo. También suelen afirmar que la leche es un alimento destinado solo a los bebés y que los seres humanos son la única especie que sigue tomando leche durante la edad adulta.

Semidescremada o desnatada

La leche entera es rica en grasas saturadas y se ha comprobado que todas las variantes contienen pequeñas cantidades de contaminantes, los cuales han sido ingeridos por la vaca, entre ellos: los antibióticos, pesticidas y hormonas para ayudar al crecimiento del ganado. No obstante, al incluir la leche en la dieta diaria es recomendable para los adultos optar por la presentación semidescremada o por la desnatada, porque contienen menos grasas.

La leche desnatada es rica en vitaminas liposolubres A, D y E, las cuales son de utilidad para conservar y mantener la Salud, de quienes tienen jornadas laborales, de estudios o deportivas que demandan actividad física. Por otra parte, la leche de soya es una alternativa útil en la alimentación, porque aunque contiene menos calcio, no proporciona vitamina B12 [VIDEO] y contiene más proteínas y grasas, las cuales son - en su mayor parte - polinsaturadas, además de fitoestrógenos, que ofrecen propiedades beneficiosas para la salud.