Las dietas para bajar de peso regulan la cantidad y el tipo de alimentos que come una persona durante el día y cuando el propósito es lucir una silueta esbelta es necesario vigilar los platos que se ingieren, eliminando las grasas saturadas que se encuentran en alimentos de origen animal: carnes, embutidos, leche y sus derivados e inclusive pueden estar presentes en algunos aceites como el de palma y de coco.

En este tipo de dietas se debe incluir alimentos que contengan omega 3, tales como el salmón, sardinas, pescados azules, nueces, aceite de linaza y repollo. Los doctores recomiendan a los pacientes que desean perder peso realizarse exámenes de laboratorio para evaluar los niveles de colesterol y triglicéridos, los cuales pueden afectar el funcionamiento del organismo.

El colesterol es una sustancia parecida a la grasa que se encuentra en las células del cuerpo humano. El organismo necesita colesterol para producir vitamina D, hormonas y sustancias que faciliten la digestión de los alimentos, sin embargo, cuando existen altos niveles de colesterol en la sangre éste se mezcla con otras sustancias y forma una placa, la cual se puede adherir a los vasos sanguíneos; aparece entonces una enfermedad [VIDEO]en las arterias coronarias que puede estrecharlas e incluso bloquearlas. Por su parte, los triglicéridos también son un tipo de grasa presente en la sangre, cuyo exceso también es perjudicial para las arterias coronarias.

¿Qué debo cambiar?

En muchas ocasiones no es suficiente seguir la dieta adecuada para perder peso, las personas también deben introducir cambios para tener una vida más sana.

Aumentar la actividad física [VIDEO], por medio de la realización de deportes es ideal. Si es principiante se aconsejan actividades suaves como caminatas, nadar o andar en bicicleta, para posteriormente incorporar rutinas deportivas más exigentes. Es conveniente eliminar el cigarrillo y el consumo de alcohol excesivo.

Las dietas para bajar de peso, por lo general, incluyen en los desayunos alimentos como leche descremada, pan integral, queso ricota, frutas y jugos naturales; a mitad de la mañana, si se siente hambre, se aconseja comer frutas y cereales. El almuerzo debe contener caldos de verduras; carnes rojas, pollo o pescado a la plancha; puré de auyama, arroz integral y ensaladas sin aderezos a base de aceites, ni mayonesas. Durante las tardes las meriendas se pueden realizar con yogourt descremado, frutas, cereales y nueces. A la hora de cenar se repite el caldo de verduras, ensaladas, una porción de carne, pollo o pescado a la plancha o al vapor y vegetales horneados. Con base a esta dieta, muchas personas elaboran menús sanos y nutritivos que les ayudarán a eliminar peso, realizar una mejor digestión y sentirse saludables.