Las dietas equilibradas son un reto para muchas personas, debido a factores económicos, geográficos, familiares o laborales. Sin embargo, para tener una alimentación sana no es necesario seguir estrictamente las pautas nutricionales que recomiendan que todas las comidas contengan la porción ideal de alimentos de cada grupo alimenticio: leche y sus derivados, verduras y hortalizas, hidratos de carbono, frutas, proteínas, dulces y grasas; el equilibrio en la alimentación se puede obtener a lo largo del día o durante la semana.

Muchas personas hacen valiosos esfuerzos para seguir un régimen dietético equilibrado, bien sea por motivos de Salud o porque desean perder peso, la mayoría debe aumentar la cantidad de pan, cereales o patatas, añadir más frutas o verduras y reducir la porción de grasas saturadas y azúcares.

Si necesitan introducir cambios, lo mejor es realizarlos lentamente y de manera progresiva, por ejemplo, eliminar el café totalmente es algo que a muchos les es difícil, así como acostumbrarse a eliminar el hábito de añadir azúcar blanca a los jugos naturales.

Los cambios, aunque en un comienzo impliquen un poco de esfuerzo, a la larga puede resultar en beneficios muy apreciados, como la disminución del riesgo de padecer enfermedades cardíacas o cancerígenas, la desaparición de trastornos digestivos como las úlceras o el estreñimiento o mejoras en el aspecto de la piel.

En estos tiempos de estrés, los consejos nutricionales son muy oportunos en relación a la porción de los grupos de alimentos que se deben ingerir al seguir una dieta equilibrada, pero cada individuo puede diseñar en forma particular su dieta.

Aspectos como la cantidad de alimentos, la combinación y frecuencia varían de acuerdo a las necesidades de cada uno.

Combinaciones alimenticias

Diferentes situaciones cotidianas provocan la ausencia del equilibrio en la dieta, las largas horas laborales o de estudio y la falta de horarios en la alimentación pueden ser desalentadores, pero muchos platos contienen alimentos que pertenecen a los diferentes grupos alimenticios, lo importante es saberlos identificar y esforzarse - en la medida de lo posible - en comer de manera equilibrada. Por ejemplo, los guisos, la pasta y los bocadillos pueden combinar productos [VIDEO] de los diferentes grupos alimenticios.

Los guisos de cerdo pertenecen a la categoría de proteínas, porque si contienen cebollas, zanahorias o champiñones, estos ingredientes solo están presentes en pequeñas cantidades. Por el contrario, si el guiso estuviera preparado en su mayor parte por verduras y legumbres y solo un poco de carne pertenecerá a la categoría de verduras.

Similar situación puede ocurrir al preparar una torta, porque los ingredientes básicos son la harina, azúcar y mantequilla, dejando una pequeña parte a las frutas utilizadas para el relleno, pero bañadas en almíbar.

Los platillos combinados lamentablemente tienen una porción pequeña de verduras o frutas, en comparación con otros ingredientes como las carnes o las harinas, por este motivo es necesario compensar esta deficiencia ingiriendo más alimentos [VIDEO] pertenecientes al grupo de frutas y verduras, en la misma comida, en otro momento del día o durante la semana. Otra recomendación para alimentarse equilibradamente es incluir ensaladas mixtas como acompañamiento y frutas frescas.