Una dieta equilibrada significa muchos beneficios para el cuerpo humano, la variedad y el balance alimenticio mantienen la Salud y previenen enfermedades. Por lo general, las necesidades calóricas y nutricionales son diferentes entre las personas, éstas dependen de elementos como el sexo, el estado de la salud, la edad y el tipo de actividad física que realicen diariamente, sin embargo la mayoría necesita comer en la misma cantidad los alimentos de los diferentes grupos alimenticios. [VIDEO]

Los expertos en Nutrición afirman que algunos alimentos deben ingerirse con regularidad y en grandes cantidades, mientras otros menos nutritivos solo deben ingerirse de manera ocasional y en pequeñas porciones.

Pero la clave para tener éxito consiste en saber elaborar una dieta equilibrada, que incluya alimentos de todos los grupos alimenticios: hidratos de carbono, proteínas, grasas, fibra, vitaminas y minerales, en proporciones adecuadas. También es necesario saber incluir en la dieta una cantidad razonable de calorías y beber abundantes líquidos.

¿Qué se puede comer?

Los hidratos de carbono son alimentos fundamentales en las dietas equilibradas y deben incluirse seis porciones diarias, como mínimo, porque aportan combustible al organismo. Esta categoría de alimentos corresponde a los cereales: trigo, maíz, centeno, avena, mijo, y arroz; al igual que sus derivados, como la pasta, la sémola, el pan, los cereales y algunas verduras. Está comprobado que todos ellos proporcionan calcio, hierro, vitamina B, proteínas y fibra.

Si es posible, son recomendadas las presentaciones integrales, naturales y con fibra. Por otra parte, es importante no freír los alimentos de este grupo, evitar añadirles mantequillas, margarinas, aliños aceitosos y salsas cremosas.

Las dietas equilibradas incluyen entre tres y cinco raciones de frutas y verduras, porque contienen la cantidad requerida por el organismo humano diariamente de fibra, minerales y vitaminas; contienen además antioxidantes valiosos en la protección del cáncer. Es aconsejable ingerir las frutas frescas, sin agregarles azúcar o almíbar.

Las verduras son un ingrediente vital en los menús equilibrados, sirven de acompañamiento y también para la elaboración de salsas y sopas; otras pueden ingerirse crudas, luego de limpiarlas adecuadamente. Sus beneficios para la salud son muy apreciados, por ejemplo, los puerros y las cebollas contienen compuestos que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Las proteínas se obtienen en dos raciones de productos lácteos y otras dos raciones de alimentos como las carnes rojas, de ave o pescados.

Las fuentes de proteína vegetal también pueden considerarse, entre ellas se encuentran los frutos secos, los cereales, las semillas y las legumbres.

En las dietas equilibradas los alimentos azucarados requieren especial supervisión, al igual que las grasas deben ingerirse en pequeñas cantidades. No se trata de eliminarlos totalmente, sino de ingerirlos con moderación. Los azúcares y las grasas [VIDEO] aportan hidratos de carbono - en ocasiones - vitaminas y minerales, pero contienen muchos nutrientes vacíos que no aportan sustancias necesarias para la salud.