Para aprender a perfilar los pómulos es necesario conocer las técnicas de maquillaje profesionales, para mejorar el color de la piel, el ángulo facial y definir las facciones del rostro. Aunque parezca sencillo, el maquillaje de los pómulos es un método conveniente para las jóvenes adolescentes que están aprendiendo a maquillarse, las mujeres adultas y señoras mayores, pero debe realizarse de forma correcta, para que luzca lo más natural posible.

Los especialistas en maquillaje recomiendan no aplicar rubores en las mejillas en colores demasiado intensos durante el día y dejar estas tonalidades solo para la noche. En este sentido, existen dos técnicas para lograr el efecto deseado: las correcciones tipo I y II.

Maquillaje corrector en pómulos tipo I y II

Las correcciones tipo I son las de luz, en las cuales se trabaja todo lo que resalta en el rostro. Mientras, en las de tipo II se trabaja todo lo que queremos perfilar y ocultar. Normalmente se hace este tipo de correcciones [VIDEO] desde el nacimiento de la patilla, hasta la comisura interna de los labios y se enmarca en color oscuro. Una vez realizado este paso se realiza la corrección tipo II o de luz.

Si la persona es mayor debe utilizarse un polvo claro, sin brillo o escarchas, porque puede penetrar en la línea de expresión y esto la marcará más. Solamente si la #mujer es joven o de piel tersa, se puede utilizar este tipo de rubores o coloretes.

La técnica del claroscuro

En la mañana o en la tarde se recomienda definir el maquillaje de los pómulos con un poco de polvo bronceador, el cual ofrece un acabado natural y sencillo.

Debe aplicarse con una brocha mediana, comenzando un trazo desde sus orejas, pasando por debajo del pómulo [VIDEO], hasta llegar a la esquina de la boca. Este tipo de maquillaje debe definirse con trazos suaves en cada costado de la nariz y las esquinas de la frente. Luego se aplica el iluminador, justo en la parte superior del pómulo y en el puente de la nariz.

Maquillaje para la noche

Cuando la mujer se maquilla para salir durante las noches es necesario saber darle color a las mejillas, de lo contrario puede lucir un poco pálida o demasiado saturada de color. El maquillaje de los pómulos debe realizarse con toques de rubor satinado, para darle más brillo y luminosidad. El polvo se aplica en los huesos de los pómulos y en los bordes externos.

Comprar rubor del color adecuado no es sencillo, debido a las diferentes marcas y presentaciones existentes en las tiendas de cosméticos, pero es necesario comprar los que tienen tonalidades más oscuras que la piel del rostro. Existen acabados de todo tipo, sin embargo, los más aconsejables son los de color crema y bronce, especialmente los mate, para un efecto natural.

El proceso de envejecimiento del rostro es indetenible, las órbitas de los ojos se amplían y los huesos adelgazan. En cuanto a los pómulos, estos se achican y pierden su proyección. Cuando la mujer llega a los 35 años, la grasa de esta área desciende por el debilitamiento de los ligamentos que la mantienen arriba, por lo que se pierde el volumen y afecta la forma de la cara. #Belleza