El cáncer linfático comienza con la aparición de un linfoma en el tejido linfático, lo cual produce la proliferación maligna de linfocitos en la parte interior de los ganglios linfáticos. Esta enfermedad ataca los ganglios y puede propagarse a diferentes órganos del cuerpo, como el hígado o el baso, afecta el sistema inmunitario, produciendo casos de anemia y transformaciones en las células de la sangre.

Investigaciones médicas vinculadas con este tipo de cáncer, revelan que el linfoma Hodgkin aparece en un promedio de 3 a 6 personas, por cada 100 mil habitantes e individuos jóvenes entre 15 y 35 años; otro grupo de edades vulnerables son personas en torno a los 60 años.

Entre los síntomas que pueden presentar quienes sufren esta dolencia de Salud se encuentran el aumento del volumen de los ganglios linfáticos en las zonas del cuello, las axilas o la ingle. Muchos pacientes también pueden presentar fatiga, fiebre y escalofríos, picazón en el cuerpo, inapetencia, sudoración, pérdida de peso sin razón aparente, además de la inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos [VIDEO] del cuello, axilas o ingle.

Causas que lo producen

Los factores de riesgo relacionados con la aparición del cáncer linfático son la herencia genética, los efectos de la radiación y el uso de algunos productos químicos, infecciones generadas por virus y bacterias, inmunodeficiencia ocasionada por VIH o contraída a causa de un trasplante de órganos y también puede aparecer en personas con enfermedades autoinmunes.

¿Cómo tratarlo?

Los tratamientos médicos utilizados para tratar el cáncer linfático dependen de su tamaño y gravedad. Es común observar la aplicación de radioterapia externa, en la cual se irradian las células cancerosas, también se utiliza la quimioterapia, combinada con la radioterapia.

Los doctores [VIDEO] especializados en este tipo de cáncer señalan que el diagnóstico precoz de esta enfermedad es una clave importante para detectarlo y aplicar el tratamiento médico más conveniente, de acuerdo a cada caso. También es necesario tomar en cuenta a la hora de tratar el cáncer linfático hasta dónde éste se ha propagado, el tamaño del tumor y si el paciente se ha realizado autotrasplante de células madre.

El cáncer linfático tiene dos tipos, el primero de ellos llamado el linfoma Hodgkin y el linfoma No Hodgkin. Adicionalmente, existen diferencias con respecto al tipo de célula maligna que afecta el comportamiento clínico y la severidad de esta patología.