El acné no es solo antiestético. Es una inflamación de los folículos pilosos y las glándulas sebáceas, debido a el exceso de sebo, puede ser ocasional y limitado, por ejemplo después del tratamiento con ciertos medicamentos o períodos de la vida no regulados o su aplicación por períodos más prolongados, tales como durante la adolescencia o posmenopausia.

La "floración" de las espinillas en la cara, pero también en la espalda, el pecho y otras partes del cuerpo indica que algo anda mal en el delicado equilibrio del organismo.

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Las terapias locales por sí solas son insuficientes. Aquellos que involucran a todo el organismo con el uso de antibióticos dan resultados aparentemente rápidos y satisfactorios, pero a menudo completamente transitorios.

El problema debe abordarse modificando adecuadamente los hábitos alimentarios y mejorando el funcionamiento de los órganos, como el intestino, hígado y riñones. Algunos remedios naturales pueden ayudarnos a combatir el acné de manera efectiva, pero antes de explicar los más efectivos podemos ver en detalle cuándo y por qué se presenta esta enfermedad. [VIDEO]

¿Cuáles son las causas?

El exceso de producción de sebo puede provocar desequilibrios hormonales, infecciones causadas por Propionibacterium acnes, bacterias comúnmente presentes en la piel, pero que pueden proliferar de manera excesiva, cuando hay una obstrucción de los poros y los folículos pilosos. Incluso entre las posibles causas del acné se encuentran el estrés (producción excesiva de la hormona cortisol, una hormona masculina ligada al estrés, promueve la producción excesiva de sebo), factores genéticos, el uso de medicamentos (cortisona, anabólica), cosméticos a base de lanolina y vaselina con efectos obstructivos, trastornos de la alimentación (consumo excesivo de alimentos con almidón, quesos y alimentos grasos, que pesan en el hígado).

La dieta anti -acné

Para combatir el acné, tratamos de enriquecer nuestra dieta con los siguientes alimentos [VIDEO]: avena, zanahoria, repollo, pepino, levadura de cerveza, limón, manzana, tomate, nabo, diente de león, uvas, suero, arándano, cártamo.

Es preferible adoptar una dieta lacto-ovo-vegetariana, basada en el consumo diario de granos enteros y un suministro abundante de frutas y verduras frescas. Evite irritantes tales como salsas, salsas, alimentos fritos, salami, cerdo, cantidades excesivas de chocolate y alimentos grasosos. El intestino, el hígado y los riñones sanos son los principales órganos, que se utilizan para la eliminación de impurezas y residuos, junto con la propia piel y reflejan la nuestra apariencia exterior que, inmediatamente aparece más radiante.