La obesidad es considerada como una inflamación crónica de grado leve en todos los tejidos, ha sido tratada con diferentes medicamentos, algunos de los cuales son retirados del mercado debido a los efectos secundarios significativos (enfermedades del corazón y trastornos psiquiátricos).

Está surgiendo una nueva estrategia para combatir la obesidad con el uso de sustancias bioactivas extraídos de los alimentos, como se ha demostrado por los investigadores de la División de Biociencia de Alimentos de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud, Universidad de Konkuk (Corea del Sur), en un trabajo publicado en 'Nutrientes' en octubre de 2017.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Salud

Estos son los antocianos subfamilia, flavonoides, identificados en los alimentos de color rojo y azul: potentes antioxidantes con alto poder de ORAC (Capacidad de Absorción de Radicales de Oxígeno), que pueden capturar radicales libres de oxígeno, perjudiciales para el cuerpo, que participan en alteraciones de los parámetros metabólicos (hipercolesterolemia, hiperinsulinemia, hiperglucemia) presentes en el organismo del sujeto obeso.

Ellos han sido identificados en los alimentos tales como repollo rojo, arándano, grosella negro, frambuesa, mora, cereza, granada, bayas de saúco oscuros, de soja oscura, cáscara de Aronia bayas (familia Rosaceae) y Jaboticaba (entera o el extracto Plinia cauliflora) flores de malva, carcade, naranja roja, manzana, fresa, ciruela, berenjena, uvas oscuras, higo oscuro y patata morada.

Han revelado una actividad antioxidante [VIDEO], antiinflamatoria y antimutagénica, eficaz en la prevención y el tratamiento de muchas enfermedades crónicas como la metabólica, la cardiovascular, la obesidad, el cáncer y las enfermedades oculares.

Obesidad e inflamación

Se ha demostrado que la ingesta excesiva de nutrientes es un estímulo nocivo para el organismo y, como tal, estimula las defensas del sistema inmunitario.

Las células inmunes producen citoquinas inflamatorias en los tejidos corporales del sujeto obeso , de modo que se ha encontrado que los marcadores proinflamatorios tales como IL6, IL1, IFN, PCR y TNF persisten en las células de exceso de tejido adiposo.

Estos alteran los parámetros metabólicos (colesterol y glucosa), con el consiguiente aumento en el riesgo de ciertas enfermedades crónicas (cardiovasculares y diabéticas).

Las antocianinas

Los pigmentos rojos y azules (pelargoidina, cianidina, delfinidina, peonidina, petunidina y malvidina), abundantes en flores, frutos, semillas y hojas de plantas, se concentran más en alimentos con un color más intenso.

Gracias a la acción 'scavenger' (carroñero) sobre los radicales libres , son capaces de proteger a las células del estrés oxidativo y carcinógenos; antiinflamatorios, vasodilatadores y anti-colesterol también han mejorado la microcirculación, contrarrestaron la celulitis, la grasa abdominal y el envejecimiento.

Estos compuestos bioactivos han demostrado una acción sinérgica, más efectiva, si se mezclan juntos como alimento, y como suplementos extraídos y encapsulados en liposomas o alginato / quitosano.