El misofonía es una palabra, que al igual que muchos términos médicos, viene del griego. Específicamente, literalmente significa odio al sonido. El misofonia se manifiesta por una intolerancia y aversión a ciertos ruidos, tales como la que resulta de la masticación o por el aliento de una persona que duerme.

Resultados del estudio

Según un estudio realizado por el Instituto de Neurociencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Newscastle, esta patología que ha recibido una definición clínica solo desde 2001, puede depender de la conformación de algunas áreas del cerebro. Específicamente, de acuerdo con este estudio, la respuesta particular de los sujetos misófonos a ciertos tipos de sonidos derivaría de una anomalía de la corteza insular anterior.

Esta área del cerebro preside el procesamiento de las emociones. Misofonía: los resultados de la investigación Los investigadores examinaron una muestra de 42 personas, de las cuales 22 afectadas por el desorden y otras 20 perfectamente sanas, se utilizaron como grupo de control. Los voluntarios fueron sometidos a exámenes específicos, como la resonancia magnética del cerebro al escuchar tres diferentes tipos de sonidos: neutros tales como la causada por las gotas de lluvia, molestar a otros, como el llanto de un niño y, finalmente, los que más propiamente diseñado para liberar misofonía, por ejemplo masticar.

¿Como fue la reacción de los pacientes?

Todos los voluntarios reaccionaron de manera similar con respecto a los ruidos neutros, mientras que las diferencias en la reacción al ruido de la masticación se detectaron.

En el último caso, los pacientes con misofonía reaccionaron con un aumento del ritmo cardíaco y sudoración. Esto sucede porque estos ruidos van a estimular un área del cerebro, llamada ínsula, que preside las emociones.

En sujetos afectados por misofonía, la corteza insular anterior presentaría un mayor número de conexiones de lo normal, lo que explicaría este trastorno. Misofonía: cura Para la misofonía, siendo un trastorno que solo se ha descubierto durante algunos años, no existe una cura específica [VIDEO]. En la actualidad, las terapias grupales han sido experimentadas para llevar a los sujetos con misofonía a uno de sensibilización hacia la intolerancia al ruido.

Básicamente, el enfoque es tratar de acostumbrar [VIDEO]los oídos a estos sonidos gradualmente para que pierdan su carácter negativo y desagradable. La exploración fue anunciada en la revista Current Biology. #ENFERMEDAD #Salud