En cuanto a los alimentos cerebrales, el Chocolate se lleva las palmas, y ​​los científicos encuentran que mejora la función de la memoria y retrasa la disminución de la memoria relacionada con la edad. Ahora, dos nuevos estudios han descubierto que el chocolate, el chocolate negro, para ser más precisos, puede no solo aumentar la memoria y la cognición, sino también el sistema inmunológico y el estado de ánimo.

El refuerzo cerebral amargo

Ambos estudios fueron realizados por investigadores de la Universidad de Loma Linda, California, y se presentaron en la reunión anual de Biología Experimental 2018 esta semana en San Diego.

En el primer estudio

Se solicitó a voluntarios sanos que ingirieran 48 gramos de chocolate amargo, el equivalente de una barra de chocolate, y luego se les escanearon los cerebros con EEG 30 minutos y 60 minutos después de comer el chocolate. Los escáneres cerebrales mostraron que las ondas gamma aumentaron en varias áreas de la corteza cerebral, particularmente en aquellas regiones involucradas en la cognición y la memoria. Los cambios fueron significativos durante la primera medición pero volvieron a la normalidad durante la segunda, lo que sugiere que los efectos positivos del chocolate negro en el cerebro no duran más de una hora.

"Sugerimos que el consumo de 48 g de 70% de cacao con una concentración de actividad antioxidante ... se asocia con un aumento posterior de la [onda gamma] en el cerebro cortical cerebral", escriben los autores.

"Sugerimos que este súper alimento de 70% de cacao (granos de cacao orgánicos de Tanzania) mejore la neuroplasticidad para los beneficios de Salud mental y del comportamiento".

En el segundo estudio

Los voluntarios ingirieron la misma variedad y cantidad de chocolate que antes, pero lo hicieron todos los días durante una semana. También tuvieron que abstenerse de alimentos con alto contenido de antioxidantes en los días previos al estudio. Los investigadores tomaron muestras de la sangre de cada participante poco después de haber comido el chocolate, con el fin de secuenciar sus genes.

Este análisis mostró que los genes que participan en la respuesta inmune, como los que se sabe que activan los glóbulos blancos, se potenciaron como resultado de la ingestión de chocolate negro. Mientras tanto, los genes vinculados a la inflamación tenían una expresión reducida. Además, la expresión de los genes que participan en la señalización neuronal y la percepción sensorial también aumentó.

Durante muchos años, los científicos solían pensar que las barras de chocolate influyen en las funciones neurológicas debido a su contenido de azúcar: cuanto más azúcar hay en el chocolate, más felices somos.

Pero esta es una gran simplificación que no captura la imagen completa. En cambio, los investigadores dicen que los beneficios neurológicos del cacao se pueden rastrear directamente a sus polifenoles o antioxidantes.

Los nuevos hallazgos son importantes porque sugieren que incluso porciones relativamente pequeñas de chocolate amargo pueden tener efectos mensurables en nuestros estados de ánimo y habilidades cognitivas. Como advertencia, ambos estudios solo involucraron a diez participantes, lo que puede resultar ser un tamaño de muestra demasiado pequeño para extraer conclusiones significativas. En el futuro, los investigadores planean involucrar a más participantes en el estudio y ajustar la dosis para ver cuánto chocolate negro alguien debería esperar resultados medibles.

"Esta es la primera vez que observamos el impacto de grandes cantidades de cacao en dosis tan pequeñas como una barra de chocolate de tamaño normal en humanos durante cortos o largos períodos de tiempo, y nos alientan los hallazgos", dijo Lee Berk. , investigador principal de los estudios y decano asociado de asuntos de investigación en la Escuela de Profesiones de la Salud de la Universidad de Loma Linda.

"Estos estudios nos muestran que cuanto mayor es la concentración de cacao, más positivo es el impacto sobre la cognición, la memoria, el estado de ánimo, la inmunidad y otros efectos beneficiosos", agregó el investigador, quien confiesa que come chocolate negro todos los días.