Los investigadores que se encargaron del estudio analizaron 44 muestras de treinta vacunas diferentes, y en total se encontraron varios contaminantes peligrosos, incluidos glóbulos rojos en uno y varias sustancias metálicas [VIDEO]en otros. Algunos científicos [VIDEO]italianos que se ocuparon de la investigación, estaba literalmente desconcertado por los resultados. En las vacunas se ha encontrado la presencia de partículas individuales y agregados de desechos orgánicos, de origen humano o animal, y metales, incluidos plomo, tungsteno, oro y cromo, que se han relacionado con enfermedades autoinmunes y leucemia.

Cuáles son los resultados

En el estudio, publicado la semana pasada en la revista "International Journal of vacunas y la vacunación", los investigadores, dirigidos por Antonella Gatti CNR, han dicho que sus resultados muestran la presencia de partículas compuestas de elementos inorgánicos en una variedad de muestras de la vacuna, no se ha declarado en la lista de ingredientes de los productos.

Las partículas de plomo se encontraron en la vacuna para el cáncer cervical, Gardasil y Cervarix, y la vacuna contra la gripe Aggripal producido por Novartis, así como en la vacuna para la meningitis Meningitis C. En muestras de una vacuna pediátrica llamado Infanrix Hexa, producido por GlaxoSmithKline, se han encontrado restos de acero, tungsteno y zinc.

Se han encontrado otros contaminantes metálicos, como platino, plata, bismuto, hierro y cromo, en vacunas probadas de Italia y Francia. El estudio muestra que estas impurezas, una vez inyectados , pueden dar cuenta de una amplia gama de eventos adversos, aparentemente no asociados con vaccinazione , tales como dolores de cabeza, convulsiones, fatiga, dolores musculares y síndrome de muerte súbita del lactante.

El peligro es claro

A pesar de numerosos casos, las compañías farmacéuticas nunca se han preocupado por el problema, tal vez porque están protegidas de indemnizaciones en caso de procedimientos judiciales provocados por vacunas defectuosas.

Según los investigadores, la contaminación puede considerarse accidental. La hipótesis más confiable es que los componentes y procedimientos de los procesos industriales utilizados para crear las vacunas son los responsables de la contaminación, pero no han sido detectados por los productores. Cualquiera que sea el motivo, está claro que lo que se inyecta a millones de personas es altamente tóxico y peligroso.

Esta investigación también demuestra la ineficiencia y las mentiras de las agencias de seguridad sanitaria a cargo de los controles de seguridad y la evaluación de riesgos. Los resultados de estas investigaciones no solo niegan ninguna afirmación de que las vacunas sean seguras y efectivas , sino que confirman que de hecho son un peligro claro y presente.