Hacer el amor es algo muy querido para una mujer inglesa embarazada, Lucinda Allen, que hoy vive en una silla de ruedas porque parte de su cuerpo está paralizada. Lucinda, de 43 años, quedó paralítica en 2012, solo unos meses después del nacimiento de su hija, pero solo ahora quería contar su historia. ¿La razón? Sensibilice a todas las mujeres que experimentan fuertes dolores de cabeza antes, durante y después de las relaciones íntimas con su pareja . Allen también tenía dolores de cabeza insoportables cuando hacía el amor con su marido, pero nunca prestaba atención a tales dolencias. En cambio, debería haberlo hecho. La mujer de Stourbridge sufrió una gran hemorragia cerebral después de hacer el amor con su pareja.

Coma farmacológico inducido

Allen estaba embarazada de seis meses cuando fue llevada al hospital debido a un fuerte dolor de cabeza. Los médicos optaron por un coma inducido farmacológicamente. Cuando se despertó una semana después, Lucinda entendió que algo había cambiado, que su vida había cambiado: ya no podía caminar porque el lado izquierdo de su cuerpo estaba totalmente paralizado. Toda la culpa de una hemorragia cerebral severa. La mujer, después de cinco años, ha repasado esos momentos trágicos, enfatizando que todo ha dependido del máximo placer experimentado durante una relación íntima con su esposo Tony, un ingeniero de 48 años. La mujer de 43 años, sin pudor, confesó que, antes de ese episodio malo, a menudo había acusado migrañas durante y después de las relaciones con Tony, pero no le había dado peso.

En cambio, fueron advertencias.

Un fuerte dolor sobre el ojo derecho

Lucinda dijo que, antes de ser transportada al hospital, sintió un fuerte e insistente dolor en el ojo derecho. Fue Tony quien alertó al personal médico, quien rápidamente transportó a Allen al Hospital Queen Elizabeth en Birmingham. [VIDEO]Los doctores también realizaron una craneotomía para reducir la presión sobre el cerebro de Lucinda [VIDEO]. Temía que el accidente le hubiera causado alguna incomodidad incluso al bebé que tenía en su regazo, pero todo transcurrió sin problemas y el embarazo se completó normalmente. Hacer el amor le ha costado caro, en resumen, a una mujer inglesa embarazada. La falla, según los médicos británicos, era un vaso sanguíneo con una anomalía congénita. Esta fue precisamente la causa de los fuertes y persistentes dolores de cabeza que Lucinda [VIDEO]sintió al final de sus momentos íntimos con su esposo.