Según una investigación realizada por la Universidad de Oxford, los hombres con una altura elevada y una cintura muy grande tendrían más probabilidades de desarrollar tumores agresivos, especialmente cáncer de próstata .

Cáncer de próstata: los resultados del estudio

Los investigadores en particular examinaron una muestra de 142 mil hombres de ocho países europeos. Según los resultados, se encontró que aunque la altura sola no está asociada con el riesgo de desarrollar cáncer en la próstata en general, la posibilidad de contraer este tipo de tumor y por lo tanto de morir aumenta en 21 y 17% por cada diez pulgadas de altura extra.

Lo mismo se aplica a la circunferencia de las caderas, en este caso el riesgo es de 18 y 13% cada diez centímetros del tamaño de la cintura. Según los investigadores, aunque se necesitarán otros estudios para establecer una correlación entre la altura y el sobrepeso de la glándula prostática, existe un vínculo entre el desarrollo de este tipo de tumor y la adiposidad. Por otro lado, los investigadores también señalan que investigaciones previas han identificado el sobrepeso y la obesidad dos condiciones que favorecen la aparición de muchas enfermedades crónicas, como el cáncer de mama y el cáncer colorrectal, así como enfermedades cardiovasculares, por ejemplo, ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

Probablemente esta mayor vulnerabilidad a los tumores por parte de las personas con sobrepeso u obesas podría ser el resultado de una serie de cambios hormonales que afectan a este tipo de pacientes.

Los investigadores, por otro lado, son mucho más cautelosos con respecto al factor de altura ya que hay menos evidencia.

El estudio fue publicado en la revista BMC Medicine.

Cáncer de próstata: ¿qué es?

El cáncer de próstata es el más común entre los diagnosticados por hombres de 50 años o más [VIDEO]. En sus primeras etapas, la neoplasia es asintomática. Pero cuando comienza a crecer, síntomas tales como dificultad para orinar o dolor cuando se hace, sangre en la orina y el semen, sintiéndose incompleto al final de la micción como si la vejiga no se hubiera vaciado por completo. El diagnóstico se realiza con pruebas de Psa [VIDEO]y examen rectal de la glándula por el médico o el urólogo [VIDEO]. Cuando hay sospecha de cáncer, se necesita una biopsia del tejido de la próstata mediante ultrasonido. En caso de terapia activa, la cura consiste en la extirpación quirúrgica de la próstata. Si la neoplasia se encuentra en una fase avanzada, la radioterapia y la terapia hormonal también se asocian con la cirugía.