Las noticias en el campo del diagnóstico del cáncer de próstata [VIDEO]provienen de una investigación llevada a cabo en los Estados Unidos, donde se desarrolló un nuevo análisis de sangre que podría evitar, en 40 por ciento de los casos, la necesidad de recurrir a la biopsia [VIDEO]para identificar la presencia de un tumor maligno.

Esta es una prueba de sangre desarrollada por Cleveland Diagnostic, cuyos resultados han demostrado ser más precisos que el examen tradicional del PSA, durante décadas en el centro del debate sobre su utilidad real.

La prueba de sangre PSA Iso para la investigación del cáncer de próstata

La novedad sobre la posibilidad de diagnosticar el cáncer de próstata a través de un nuevo análisis de sangre se presentó durante la Reunión anual de la Asociación Americana de Urología celebrada en San Francisco, en los Estados Unidos.

La prueba, llamada Iso PSA , difiere del examen tradicional para la investigación del antígeno prostático específico (Psa) en que no se limita a verificar los valores alterados del PSA sino que identifica los cambios de la estructura molecular, discriminando con la confianza del cambios estructurales de la proteína asociados con la posible presencia de un tumor.

Según los investigadores estadounidenses que perfeccionaron la prueba, la alta capacidad para distinguir entre tumores benignos y malignos revelados durante la fase de experimentación reduciría la necesidad de recurrir a pruebas invasivas, como la biopsia, en casos sospechosos en un 40 por ciento.

La utilidad de la prueba de PSA y los riesgos de la biopsia

El debate sobre la utilidad real de la prueba tradicional de PSA está presente en el entorno médico de los urólogos desde los años ochenta debido principalmente a que la simple alteración de los valores encontrados a través del análisis de sangre tradicional no es suficiente para el diagnóstico de la presencia de un tumor de próstata maligno.

La evidencia de valores alterados, de hecho, es solo el comienzo de una ruta de diagnóstico que implica un examen urológico, un ultrasonido y, finalmente, una biopsia dirigida a determinar si las células cancerosas presentes son de origen benigno o maligno. Un camino que, a veces, es a expensas de la puntualidad del diagnóstico, fundamental en la identificación de una terapia efectiva . Dificultades atestiguadas por el hecho de que, según las estadísticas, en los últimos 5 años los casos de mortalidad por cáncer de próstata en los Estados Unidos [VIDEO] están creciendo.

Otra contraindicación de la biopsia, que podría evitarse en el 40 por ciento de los casos con la nueva prueba de sangre, radica en el hecho de que es particularmente difícil identificar el área de extracción mediante ultrasonido, arriesgándose a someter al paciente a terapias invasivas, tipo quirúrgico y radioterapéutico, que también podría ser innecesario.