En un momento, hablemos hasta hace unas décadas, recibir el diagnóstico de cáncer significaba tener muy pocas posibilidades de recuperación. Hoy, sin embargo, gracias al progreso de la medicina, las enfermedades del cáncer son cada vez más curables. Obviamente, hay una desventaja, porque si es cierto que las terapias estándar contra los tumores, o la radio y la quimioterapia, pueden a menudo obtener la regresión de la enfermedad, también es cierto que se trata de tratamientos que implican una serie de efectos secundarios bastante pesados. En este sentido, uno de los objetivos más ambiciosos de la medicina moderna es llegar a desarrollar una terapia capaz de actuar dentro de las células para bloquear la proliferación de células tumorales en la raíz.

En particular, el progreso de la genómica llevado a cabo en los últimos años va precisamente en esta dirección.

Todavía sobre el tema de los tumores , una importante investigación llevada a cabo por Andrea Ballabio, quien es director del Instituto Telethon de Genética y Medicina de Nápoles, llevado a cabo en colaboración con los investigadores del Instituto Europeo de Oncología. Fundamental para la realización del estudio fue tanto la financiación de la fundación Teletón y la participación de la Airc, o la asociación italiana para la investigación del cáncer.

Estudio anticanceroso: los resultados de la investigación

Entonces llegamos a los resultados de esta investigación que se publicó en la revista Science. La atención de los investigadores se ha centrado en los lisosomas que juegan un papel muy importante, ya que son capaces de neutralizar el material de desecho producido por nuestro cuerpo.

En el caso de que exista un defecto genético, los lisosomas [VIDEO]ya no pueden realizar sus funciones, por lo que estas sustancias de desecho se acumulan en las células y causan daños irreversibles. En particular, la investigación ha demostrado que, si los lisosomas [VIDEO]no pueden desempeñar este papel clave, la acumulación de sustancias tóxicas puede desencadenar el crecimiento tumoral. En particular, diferentes tipos de células cancerosas, como el páncreas, el riñón y el melanoma [VIDEO](uno de los cánceres de piel más agresivos) podrían replicarse indiscriminadamente, lo que daría lugar a un proceso tumoral. Según los estudios preliminares realizados por los investigadores, si puede interferir con este mecanismo, es posible inhibir el crecimiento de las células cancerosas. En resumen, el descubrimiento podría tener importantes repercusiones para el desarrollo de terapias contra el cáncer cada vez más efectivas.