Encontrar una cura definitiva para el cáncer es probablemente el desafío más ambicioso en la medicina del siglo XXI [VIDEO]. De hecho, en los últimos años, se ha avanzado en el tratamiento de los tumores , pero todavía no existe una terapia capaz de definir el control definitivo de esta enfermedad. Mientras tanto, un grupo de investigadores de la Universidad de Padua hizo un descubrimiento importante. Examinemos los resultados de esta investigación totalmente italiana con más detalle.

Nuevas moléculas antitumorales: descubrimiento Europeo

Los investigadores han sintetizado en el laboratorio nuevas moléculas que pueden alterar la función de las mitocondrias o las células de las células donde se produce la energía.

En la práctica, estas moléculas podrían proporcionar estrés oxidativo [VIDEO]a las células enfermas y, al mismo tiempo, salvar las saludables. Estas moléculas, llamadas en otras palabras, son capaces de bloquear farmacológicamente el canal de iones kv1.3 mitocondrial [VIDEO]. De esta manera, la producción de radicales libres de oxígeno aumenta en las células cancerosas. En particular, esta terapia conduce a la muerte de las células que forman la masa tumoral, incluso cuando estas últimas no responden a la quimioterapia. Las células sanas, por otro lado, están protegidas, ya que no informan ningún tipo de daño.

Resultados de la investigación

De acuerdo con los resultados obtenidos de la investigación en los experimentos de laboratorio, estas nuevas moléculas han demostrado ser capaces de eliminar todas las células b leucémicas , ya que son capaces de distinguir entre linfocitos B patológicos y linfocitos T sanos.

Una de las limitaciones de las terapias contra el cáncer disponibles hoy en día se refiere a la toxicidad de las mismas, solo piense en la quimioterapia que tiene efectos secundarios significativos. Sin embargo, en los últimos años, la investigación ha dado muchos pasos adelante en el desarrollo de medicamentos llamados 'biológicos' o 'inteligentes', que actúan selectivamente solo contra las células cancerosas, salvando a las sanas.

A partir de estas nuevas terapias más dirigidas se obtienen ventajas considerables: los tratamientos tienen menos toxicidad y, por lo tanto, pueden ser tolerados durante mucho tiempo por el paciente; además, es posible usarlos en combinación con los fármacos tradicionales, mejorando su efectividad. Sin embargo, la limitación está representada por el hecho de que el uso de estos fármacos diana concierne solo a subgrupos [VIDEO]de tumores, que presentan alteraciones específicas a nivel molecular [VIDEO].