la diagnóstico de un tumor es sólo un primer acto de un proceso clínico. Tener un tumor de próstata en lugar de la mama, sin saber su tamaño, su diseminación a los ganglios linfáticos y si se ha metastatizado, no ayuda a hacer un diagnóstico correcto. Hasta ahora, el sistema TNM ha sido adoptado, pero, con el conocimiento actual, podemos ir más allá. Ahora un tumor también puede clasificarse según el perfil del receptor, el genómico y las mutaciones, es decir, llegar a una estadificación pronóstica, un requisito previo para adoptar enfoques farmacológicos específicos.

Desde enero de 2018

En Orlando, Florida, con ocasión de la 22ª conferencia anual de la Nacional Comprehensiva Cáncer Network (NCCN), se presentó la "puesta en escena de pronóstico", la nueva clasificación de la etapa de gravedad del cáncer, a partir del 1 de enero, 2018, en los Estados Unidos, reemplazará la clasificación TNM actualmente adoptada.

Esto fue anunciado por Stephen Edge del Roswell Park Cáncer Center en Búfalo, Nueva York.

La nueva clasificación será aún más revolucionaria que la actual, mayor será el conocimiento "no anatómico" disponible sobre un tumor. Como ejemplo de cáncer de mama, además de los parámetros TNM, la estadificación pronóstica tendrá en cuenta su perfil genómico, si es HER2 positivo y si tiene receptores hormonales (estrógenos y progestágenos). Esta información ayudará a definir el pronóstico de un tumor con mayor precisión.

Los expertos han estimado que, con la nueva clasificación, las enfermedades en la etapa I aumentarán y aquellas en las etapas más avanzadas se reducirán (IIA, IIB y IIIA). Esto se debe a que los parámetros anatómicos no serán suficientes para determinar la gravedad de un tumor, pero también serán necesarios los parámetros bioquímicos e histológicos.

En otras palabras, un tumor, incluso si no es pequeño, puede tener un pronóstico más favorable que un tumor, incluso si es pequeño, pero con un perfil y receptor menos probable que se vea afectado por nuevas terapias.

El sistema TNM

La clasificación actual, o estadificación de tumores malignos (o cáncer), se basa en el sistema TNM, un sistema de código alfanumérico introducido por Pierre Denoix a fines de la década de 1940, reconocido y adoptado internacionalmente. Este sistema se mantiene en contra de tres parámetros: T (naturaleza del tumor); N (afectación de los ganglios linfáticos) y M (presencia de metástasis). El sistema TNM es aplicable para tumores sólidos, pero no para leucemia o linfomas. Y también es difícil en el caso de los tumores de ovario.

Es un sistema alfanumérico porque la letra inicial sigue un número, que indica la etapa de gravedad o el progreso del tumor. Desde la etapa menos severa, etapa 1, a la etapa más seria, etapa 4. Si el carcinoma se ha mantenido en el sitio, fácilmente removible sin dejar consecuencias, se lo conoce como etapa 0.

Si no hay elementos para definir la gravedad, entonces se indica con una x. Por ejemplo, si un tumor se clasifica como T2N0M0, significa que aún no ha afectado a los ganglios linfáticos y no ha hecho metástasis.

Pero si se llama T2NxMx significa que aún no hay elementos suficientes para evaluar si los ganglios linfáticos ya están diseminados y han hecho metástasis; para este análisis adicional será necesario.

En casi ochenta años, la adopción del sistema TNM [VIDEO], se introdujeron muchos otros códigos alfanuméricos para caracterizar mejor un tumor, tipo G indicando de diferenciación, S para indicar la presencia de marcadores en el suero, R para indicar si la extirpación quirúrgica ha sido completa o parcial, L para indicar la diseminación [VIDEO]en el sistema linfático, etc. Y luego, una serie de índices, destinados a brindar información sobre el resultado de una quimioterapia, radioterapia, etc. Todo es importante para especialistas, pero a partir de enero, al menos en los Estados Unidos, se someterá a una redefinición [VIDEO]general.