Uno de cada diez padres sufre del síndrome de padre perfecto. Esto fue revelado por una encuesta realizada en Bélgica y publicada en la revista Frontiers in Psychology. Los padres evaluados fueron 2000. Los resultados fueron los siguientes:

13% de los padres se sienten agotados más de una vez a la semana. La muestra analizada está compuesta por padres perfectos, que son capaces de cumplir con todos los compromisos relacionados con la familia y los niños.

Los expertos dicen que el síndrome de padre perfecto no es solo estrés

Después de los años 90 en Europa, el papel del padre ha cambiado profundamente. Precisamente los autores del estudio realizado por la Universidad Católica Belga afirman que se le pide cada vez más a un padre.

Los niños requieren la máxima atención, debemos seguirlos en el estudio y acompañarlos para practicar deportes. Tampoco es secundario dar un buen ejemplo y responder sus preguntas.

Burnout traducido del inglés literalmente significa ser quemado y exhausto. El término se ha introducido en el idioma italiano común para referirse al tema, al agotamiento en el trabajo.

En la familia, a menudo pueden ocurrir fenómenos de depresión, dependencia y nerviosismo que coinciden con el crecimiento de la descendencia. De hecho, el trabajo de los padres se vuelve más difícil y difícil con los adolescentes. Con la adolescencia, de hecho, comienza una fase en la que una persona persigue sus propias actitudes y toma las primeras decisiones de forma autónoma. Las preocupaciones de los padres aumentan cuando los niños tienden a ser influenciados negativamente por los compañeros o las modas.

Con el tiempo, también será necesario lidiar con el futuro [VIDEO]de los niños.

Repercusiones sobre el estado de salud

Un estado depresivo continuo también puede tener efectos negativos en la Salud. De hecho, se podría crear un círculo vicioso según el cual la enfermedad de los padres podría recaer en los niños. Los expertos [VIDEO]hablan sobre el agotamiento y la desmotivación para destacar una actitud que a la larga perjudica a los niños y a los padres.

Con los años, el papel de los padres ha cambiado profundamente con la sociedad y las demandas que impone. Hoy hay una necesidad de trabajar tanto para el padre como para la madre, mientras que esto no sucedió antes. Los padres de hoy se sienten más culpables con sus hijos y por eso intentan llenar el vacío de su presencia con objetos materiales.