Después de la pubertad, las mujeres tienen el doble de probabilidades de desarrollar una condición asmática en comparación con los hombres. Esto es una consecuencia del papel protector de la testosterona en los hombres. Esto es lo que un equipo de investigadores internacionales ha descubierto. La testosterona suprime la producción de un tipo de célula, llamada linfoide innato (ILC), responsable de la respuesta inmune y que desencadena el asma de una alergia. Este descubrimiento ahora será útil para desarrollar terapias dirigidas para contrarrestar estas formas asmáticas.

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Un descubrimiento que afecta a millones de personas

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el mundo hay entre 100 y 150 millones de personas que sufren de asma, responsables de alrededor de 180 mil muertes cada año.

Más precisamente, sufren de asma debido a alergias al polen, 25 millones de personas en los Estados Unidos, 30 millones en Europa y 9 millones en Italia (alrededor del 15% de la población). En Australia, donde se realizó el estudio, hay 2,5 millones de asmáticos. Comencemos con una paradoja: antes de la pubertad, los niños sufren de asma en mayor número, mientras que después de la pubertad las mujeres se ven afectadas dos veces más que los hombres.

El curioso episodio de Melbourne

En 2016, en la ciudad de Melbourne, Australia, hubo un episodio muy curioso. Debido a una repentina propagación masiva de polen, hubo un aumento sin precedentes de los casos de asma con 10.000 personas que recurrieron a los hospitales para ataques de asma en un par de días.

Bien, frente a una condición tan excepcional, se hizo evidente que los hombres se habían visto menos afectados y, cuando lo fueron, la gravedad de los ataques de asma fue menor que la observada en las mujeres.

El estudio en el Journal of Experimental Medicine

El estudio recién publicado en la revista Journal of Experimental Medicine, fue coordinado por el Dr. Cyril Seillet y Prof. Gabrielle Belz del Salón Instituto Walter y Eliza de Melbourne, y el equipo de Dr. Jean-Charles Guery, que opera en el Centro de Fisiopatología, en Toulouse-Purpan, Francia. Este estudio tuvo como objetivo precisamente descubrir los mecanismos detrás de una reacción diferente, entre hombres y mujeres, hacia un estímulo asmático. Observado especial, por supuesto, la testosterona.

Una hormona que puede proteger contra los ataques de asma alérgica

Es la hormona masculina por excelencia, la testosterona , para proteger a los hombres del desarrollo de ataques de asma alérgicos. Esta hormona ejerce una poderosa acción inhibidora contra la actividad de células innatas o células linfoides (ILC).

Estas son células del sistema inmune que promueven la reacción inmune inicial , para contrarrestar el ataque de virus, bacterias y parásitos, y ayudar a mantener la homeostasis [VIDEO]del tejido.

Hay 3 tipos de ILC (ILC1, ILC2 e ILC3), cada uno con funciones específicas.

La reacción al humo, el polen, el polvo y el pelo de los animales

ILC1, junto con ILC3, produce TNF e interferón-gamma y ambos están presentes en tejidos en condiciones de inflamación crónica. ILC2 está presente en los pulmones, la piel y otros órganos. Además de algunas interleucinas (IL4, IL5, IL9 e IL13) producen anfiregulina, una sustancia que induce la reparación de tejidos. Las proteínas inflamatorias producidas por ILC2 causan inflamación y daño pulmonar en personas alérgicas cuando entran en contacto con el polen, el polvo, el humo del cigarrillo o el pelo de los animales.

La posibilidad de crear terapias dirigidas

Los investigadores encontraron que ILC2 es sensible a la testosterona y que esta hormona puede bloquearlos a nivel pulmonar: esto explicaría el efecto de esta hormona para garantizar una resistencia más efectiva a los ataques de asma, en casos de asma alérgica . Actualmente, las formas graves de asma alérgica se tratan con esteroides [VIDEO]como la cortisona, que tienen una actividad de amplio espectro y no carecen de efectos secundarios. Este descubrimiento conducirá al desarrollo de terapias farmacológicas dirigidas, por ejemplo, desarrollando moléculas que imitan los efectos de la testosterona en la ILC2 [VIDEO]pero que carecen de acción hormonal, como se ha hecho, con éxito, con hormonas femeninas en los tratamientos farmacológicos del cáncer de mama.