La huelga de hambre y sed comenzó para el Dr. Serravezza, quien durante mucho tiempo ha estado tratando enérgicamente de convencer a las autoridades para que dejen de trabajar en la construcción del gasoducto en San Basilio, cerca de San Foca. Este gesto, por extremado que sea, ha tenido un gran apoyo de personas que han estado cerca de la iniciativa del médico. La asociación de la cual el oncólogo es presidente, Lilt, espera que las autoridades locales y nacionales suspendan el Tap tan pronto como teman un empeoramiento de las condiciones de Salud de las personas que podrían derivarse de él. Lilt, de hecho, ahora por cerca de 25 años está involucrado a través de colaboraciones con el ASL, la Universidad y varias organizaciones, para llevar a cabo investigaciones y prevención en el área de Salento.

En el área de Salento

durante décadas, la tasa de enfermedades del cáncer ha aumentado de forma pronunciada y esto ha llevado a los diversos organismos a apoyar campañas para crear conciencia sobre el tema de la salud [VIDEO].

El mismo Lilt tiene, de hecho, en virtud del aumento de casos de cáncer, llevó a las autoridades a llevar a cabo una investigación territorial para comprender si existen desechos especiales enterrados en las diversas áreas del territorio. De este modo, ha concienciado a los políticos y a los ciudadanos sobre el enorme riesgo para el medio ambiente y la salud de los ciudadanos y la importancia de los exámenes preventivos para recuperarse de las enfermedades.

¿Qué piensa Lilt sobre la tubería?

La asociación cree que la creación del Tap podría causar un empeoramiento de las condiciones ya de por sí mal comprometidas del territorio. Por lo tanto, la situación podría, de acuerdo con las estimaciones hechas por los médicos, empeorar y las personas, que ya son hostiles al proyecto, temen que el Tap no traiga ningún tipo de beneficio a la tierra.

Los opositores del Tap han decidido tomar acciones más impactantes como la del Dr. Serravezza, quien, con su huelga de hambre, ha demostrado un gran coraje y firmeza. La esperanza [VIDEO]es que estas protestas sean aceptadas y se dará prioridad a una tierra que ya es víctima de la contaminación. El Salento, de hecho, desde hace mucho tiempo alcanzado por los humos de Ilva di Taranto, que de alguna manera contribuyó a la situación actual, corre el riesgo de convertirse una vez más en un esclavo de la lógica industrial y los poderes políticos. La gente de Salento, por lo tanto, tiene todo el derecho de manifestarse contra una amenaza probable para la salud futura.