La autoestima es el concepto que tiene la mujer de sí misma. La belleza, la intelectualidad, la familia, la posesión de bienes materiales y el estatus económico definen en las culturas contemporáneas el nivel socio-económico de la mujer. De acuerdo a este nivel, logra metas durante sus diferentes etapas de la vida, tales como: estudios universitarios, empleos bien remunerados, adquirir un automóvil, comprar una vivienda, el matrimonio y la maternidad. Al menos, esta es la escala de valores ideal, que muchas féminas tienen como objetivos para sus vidas.

Sobre la apariencia física, el rostro es un reflejo de la Salud, pero también de las cualidades y de los defectos físicos: del descuido y de la inteligencia, de la amabilidad o de la agresividad, de la alegría o melancolía; además de otros factores como la ansiedad o la desconfianza.

En las sociedades modernas [VIDEO], muchas mujeres recurren a cirugías estéticas, para poner remedio a defectos físicos en la nariz, mentón, orejas y líneas de expresión. Se realizan tratamientos de odontología y ortodoncia para mejorar la dentadura. Todos estos elementos tienen como propósito mejorar la imagen física, la autoestima y el amor propio.

Trabajar por la autoestima

La Guía de la Salud, “Estar Bien Sentirse Bien” destaca que, a través del espejo, las personas logran ponerse en comunicación con su rostro. Para que sea hermoso, es necesario también amar el rostro, reconocerse en él cada vez que uno lo vea, aun cuando sea al azar en una vitrina de una tienda. Un rostro descuidado, con frecuencia es una cara que no se ama.

Especialistas en belleza señalan que son raros los rostros absolutamente perfectos, pero los más infortunados también tienen un punto fuerte.

Una bella sonrisa, unos bonitos ojos y hermosos dientes, con frecuencia, ayudan a olvidar una tez desagradable o una nariz demasiado larga. Corresponde a cada mujer, cuidar su rostro, valorizarlo y también preservarlo.

Alimentación, belleza y autoestima

Muchos alimentos naturales son útiles para la preparación de mascarillas faciales, que ayudan a mejorar el aspecto de la piel del cutis. La avena, el azúcar, el pepino, el tomate y la leche se encuentran entre los ingredientes, que sirven para preparar cremas limpiadoras y exfoliantes, que se pueden elaborar en casa, sin necesidad de acudir a salones de belleza [VIDEO], cuyos precios son más costosos.

El estilo de vida agitado en la mujer moderna deja sus efectos negativos, porque el rostro puede mostrar síntomas de cansancio. El Dr. Keshava Bhat, en su libro “Herbolario Tropical” explica que la fatiga es una manifestación de factores como el exceso de trabajo, la acumulación de sustancias tóxicas, una alimentación deficiente, la carencia de suministro de energía o la ausencia de cualquier eslabón de la cadena metabólica.

Bhat afirma que el agotamiento físico y mental se supera mediante un reposo adecuado. En el caso de la mujer es de vital importancia que los órganos encargados de la digestión, absorción, asimilación, transporte y eliminación de los alimentos y nutrientes funcionen de manera óptima, para mantener el organismo humano de forma saludable.