Los tratamientos estéticos utilizados para mejorar la apariencia física suponen una evaluación completa de la mujer, de acuerdo a sus necesidades. La piel, el cabello, el rostro, la forma del cuerpo, el peso y las uñas son áreas de especial interés para lucir bien. Otro factor relevante en estos procesos están vinculados con la edad y el estilo de vida. Sin embargo, la definición de la belleza supone una compleja evaluación que depende de la educación, el ambiente y las preocupaciones personales.

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De una sociedad y una época a otra, el concepto de belleza ha ido evolucionando.

Muchos estilistas afirman que la belleza no es un don, porque ésta se adquiere y, al mismo tiempo, se mantiene.

Además, son necesarios los cuidados de higiene y estéticos. Por otra parte, el cuerpo y el rostro, de alguna forma, reflejan la historia de vida de la persona. Las costumbres, la Salud, la fatiga y los problemas cotidianos se registran en el transcurso de los años, como parte de la personalidad, que puede ser: abierta, inquieta, segura de sí misma o tímida, entre otras.

En el caso de las féminas, si han llevado un estilo de vida con pocas horas para el descanso nocturno, tabaquismo o elevada ingesta de bebidas alcohólicas durante muchos años; estos hábitos poco saludables se reflejan en su belleza y apariencia física. Muchas fiestas hasta al amanecer, de manera frecuente, se revelan en un rostro agotado y con ojeras. Lo mismo puede ocurrir en aquellas mujeres, que por razones de trabajo, se desempeñan en labores con horarios nocturnos como hospitales o clínicas, cuyas jornadas le restan horas al descanso diario.

Cuando la belleza es externa

Debido a los modelos de belleza establecidos en diferentes sociedades, las mujeres saben cuando cuentan con elementos físicos naturales [VIDEO]que las hacen ser personas bellas, es decir, no requieren de cuidados especiales en el cabello, rostro, cuerpo o su estatura para saber que son originalmente hermosas y - como tal - son vistas por la gente como mujeres bellas, nacidas en determinados países o regiones. Otras deben esforzarse mucho más para lucir bonitas o mejorar algunas partes de su cuerpo. Sin embargo, ser bella también consiste en concederse a sí misma esa cualidad.

Muchos esfuerzos se realizan, a partir del desarrollo de tecnologías estéticas para mejorar la apariencia física femenina. Aquellas mujeres que no son bellas o no se sienten hermosas, pueden tomar la decisión de modificar la apariencia física para ajustarse a un modelo. Mientras otras recurren a diversos pretextos para impedirse cualquier coquetería. Por otra parte, algunas mujeres consideran que llegan a ser hermosas, cuando dejan de identificarse con una referencia, cuando se aceptan con sus propios puntos de vista, sus aspectos fuertes y fallas, cuando se respetan y se cuidan el cuerpo y el rostro.

En la Guía de la Salud, “Estar Bien Sentirse Bien”, se señala que la juventud no tiene el monopolio de la belleza y algunas mujeres son bellas a los 40, 50 ó 60 años. “La vida es cambio y movimiento”. Las féminas son bellas cuando saben conocerse y amarse, para lo cual es necesario modestia, equilibrio y sensatez. La armonía, tal vez, es la condición esencial de la belleza.

Bienestar y belleza interior

Por su parte, Bernice Siegel, autor del libro “Cómo vivir día a día”, recomienda en esta obra literaria “interrumpir la actividad laboral o cotidiana diaria para meditar, rezar o visualizar elementos positivos, lo cual constituirá un intervalo de sanación”. Siegel aconseja dejarse llevar, aunque sea unos minutos al día, por la música, las plantas, las flores e inclusive rezar. En su opinión, es necesario que cada pocas horas, las personas se concedan un rato para abrirse al conocimiento y a la sanación que existe en su interior.

Estas recomendaciones son útiles - desde el punto de vista psicológico - para lograr la paz interior [VIDEO] y alcanzar, tanto la belleza interna como la externa; ambas necesarias en las sociedades contemporáneas, debido a las exigencias sociales, propias de las grandes ciudades con agitados estilos de vida.