Un niño de tan solo 6 años murió hoy debido a complicaciones pulmonares y cerebrales por sarampión. El niño estaba en la unidad de cuidados intensivos del Hospital San Gerardo en Mona el 15 de marzo porque sufría de leucemia. Para hablar de ello es Giulio Gallera, concejal de Bienestar de la Región de Lombardía, según el cual solo la inmunidad del rebaño podría haber salvado al bebé.

La importancia de la inmunidad de la manada

El comisario Gallera a través de la historia de este niño que sufre de leucemia, que toma como ejemplo, se explica cómo importante la llamada inmunidad de grupo , importante y vital para proteger a aquellos que, a causa de una enfermedad como la leucemia o precisamente por cualquier otro motivo, no pueden vacunarse y, por lo tanto, protegerse contra el sarampión y otras enfermedades infecciosas.

Según los profesionales de la Salud, parece que el bebé ha sido infectado por los hermanos mayores no vacunados. La familia que optar por no vacunar a sus dos hijos mayores, aunque el hijo menor, a causa de la leucemia, tenía un sistema inmunológico débil y poner en peligro no sólo, por lo tanto, podría no ser vacunado, pero ni siquiera podía defenderse contra cualquier la infección.

La leucemia linfoblástica aguda es tratable

También según informó el concejal Gallera , el niño ya tenía leucemia linfoblástica aguda (LLA) [VIDEO], una enfermedad que, según las estadísticas actuales, tiene una alta probabilidad de recuperación: hablamos de más del 85% de los casos. Según la reconstrucción del concejal Gallera, el niño fue hospitalizado por una clara sospecha de infección por sarampión.

Era el 15 de marzo de 2017.

Desafortunadamente, el diagnóstico se confirmó inmediatamente el día siguiente, 16 de marzo. El comisionado continúa diciendo que, después del empeoramiento progresivo de los problemas pulmonares, el niño necesitaba asistencia respiratoria [VIDEO]y para ello lo habían trasladado a cuidados intensivos. Aquí había sido intubado e inmediatamente después se decidió comenzar "la asistencia a través de ECMO”, continuó hasta el momento de la muerte del niño. El consejero reitera y enfatiza que la inmunidad de los rebaños, que es la vacunación de casi todos los niños, el umbral mínimo de seguridad es del 95%, es la única forma de proteger a los sujetos inmunodeprimidos o que tienen otras enfermedades y no pueden vacunarse, como le sucedió al niño de San Gerardo.