Kylie Jenner está en la cima de todo y todos. Recientemente apareció en la portada de la revista Forbes como una joven magnate e incluso encabeza la lista de las personas que más gana en Instagram y está muy cerca de convertirse en la joven menor de 20 años más rica del mundo.

Kylie Cosmetics podría fracasar en unos años

Hoy en día, su empresa está valorada en 800 millones de dólares. Pero ahora expertos dicen que su negocio podría estar en la cuerda floja en algunos años y que podría incluso perder su riqueza.

Su imperio fue construido con una fuerte influencia en las redes sociales y con un grupo de expertos detrás de su marca que le han ayudado a promocionar y vender sus productos sin tener que invertir un solo centavo en publicidad.

Sus seguidores, que se obsesionaron con los labios sexys de la joven, se llevaron los kits de brillo de labios de Kylie Cosmetics en 24 horas el mismo día que salieron al mercado.

El éxito de esta empresa nacida en 2015 fue mostrarse ella misma con unos carnosos labios y un maquillaje que la hacía lucir espectacular, lo que hizo que su línea de maquillaje, incluyendo sombras, rubores y un kit de delineadores, entre otras cosas ”volaran” de las redes el mismo día que fueron puestos a la venta. Fue un año medio después de haber hecho el primer lanzamiento de sus productos que se supo que en ese periodo de tiempo había ganados 354 millones de dólares.

El error en la publicidad de Kylie

Sin embargo, los expertos en negocios encuentran un defecto crucial en su marca: Kylie Jenner. Li Jin, un socio inversor de la empresa de riesgo compartido en Silicon Valley Andreess en Horowitz, comentó que es peligroso que la marca de Kylie se concentre tanto en la propia propietaria, según un reporte de Business Insider.

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"El trabajo principal es que sus productos llevan a los consumidores a sentir que están accediendo a una parte de Kylie [...] Para convertirse en un negocio permanente e independiente, es necesario que todas las marcas influyentes vayan más allá de estar atadas a una sola persona y crear una 'marca de propósito'".

Su compañía está siendo comparada con la de Martha Stewart, cuyo negocio prácticamente se evaporó. Stewart alcanzó un éxito famoso con una multitud de productos y contenidos que giraban en torno a su persona. Menos de dos décadas después, su marca valía una fracción de su monto máximo de más de $ 1 mil millones. Jin cita a Preserve de Blake Lively y StyleMint de Mary-Kate y Ashley Olsen como ejemplos de este concepto. Estas marcas han sido olvidadas por la mayoría.